¿Qué es y en qué consiste el ICSI?

¿Qué es y en qué consiste el ICSI?

1080 768 Laurence Fontinoy

Hay muchas parejas  que deciden en algún momento del proceso de intentar tener un hijo, informarse sobre tratamientos de fertilidad que les ayuden en todo el proceso. En este momento se encuentran como una decenas de siglas y nombres encriptados comienzan a aparecer en nuestras vidas. Cada conocido y conocido de conocido ha pasado por una experiencia distinta, y una valoración objetiva se convierte en casi imposibleNuestro objetivo es que estas siglas empiecen a ser para ti palabras que dominas, para que puedas elegir el tratamiento que más te conviene y te convence. En esta ocasión, definiremos qué es ICSI, en que se diferencia de FIV y cuál es su proceso.

El ICSI es una de las técnicas de reproducción asistida más frecuentes. Habitualmente, se recomienda en parejas donde exista un factor masculino moderado-grave (ya sea en cuanto a número de espermatozoides, movilidad o forma) o cuando se usan muestras de semen llamadas valiosas (ya sea porque provienen de biopsia testicular o porque estén congeladas previamente a un tratamiento de quimioterapia/radioterapia…). Pero también se realiza ICSI  en casos de esterilidad femenina, por ejemplo cuando se obtiene un número bajo de óvulos o se sospecha mala calidad ovocitaria. Otras indicaciones son cuando haya habido un fallo de fecundación anterior con la FIV clásica, no se haya conseguido gestación en ciclos previos, así como para la realización de un Diagnóstico Genético Preimplantacional o para fecundar óvulos desvitrificados.

ICSIPoniéndonos técnicos, las siglas ICSI significan intracytoplasmatic sperm injection” que en español es la Inyección intracitoplasmática de espermatozoides, y consiste en escoger el mejor de los espermatozoides del hombre y proceder a introducirlo en una aguja. Una vez se encuentra dentro de la aguja de microinyección, se insertará  dentro de un ovocito extraído del cuerpo de la mujer. El óvulo se sujetará  por un extremo  mientras que la aguja entrará por el lado opuesto, depositando el espermatozoide en el citoplasma del ovocito o lo que es lo mismo, en su interior.

Y ahora que ya sabemos en qué consiste, ¿en qué casos se recomienda? Como comentábamos, la indicación, quizá, más frecuente es cuando existe una esterilidad de origen masculino, pero vamos a concretar.

Hay muchos matices en el terreno de la fertilidad masculina, los siguientes son algunos de los que nos llevarían a una solución como el ICSI: la oligozoospermia o bajo recuento de espermatozoides en la eyaculación, la teratozoospermia o porcentaje bajo de espermatozoides con morfología normal,  y la astenozoospermia o bajo recuento de espermatozoides móviles, sobre todo en sus casos más severos.

Existen más casos en los que se indica este tratamiento a las parejas o personas con intención de concebir, pero los nombrados resultan los más comunes.

A estas alturas hemos añadido más palabras complejas a tu imaginario fértil y posiblemente sigas haciéndote una pregunta básica: ¿en qué se diferencia el ICSI del FIV o Fecundación In Vitro? Laura Garrido, especialista en reproducción humana, lo explica de manera muy esquemática y detalla que el ICSI suele emplearse cuando ya se han intentado varios ciclos de Fecundación In Vitro y no se han logrado buenos resultados. El ICSI es más directo, y, aunque con un precio más elevado, presenta un mayor porcentaje de éxitos.

También hay casos de dificultades fértiles en la mujer en los que se recomienda esta técnica, aunque son menores. Suele ocurrir cuando tras una punción ovárica se ha observado un bajo número de ovocitos o cuando éstos son de mala calidad.

Pero, ¿cómo vive la mujer este proceso? Para empezar, se estimulan los ovarios mediante tratamiento hormonal, para proceder después a una punción ovárica, que es la técnica usada para la extracción de los óvulos.

Más tarde, se procede a la introducción del esperma en cada ovocito, como antes explicábamos.

Una vez llegados a este punto, se llega a la fase de cultivo de embriones, en el que se seleccionará el mejor para transferir al útero de la mujer, lo cual se denomina transferencia. La transferencia es muy sencilla y se realiza mediante un catéter muy fino y una ecografía abdominal. Este es otro de los procedimientos que no resultarán dañinos ni complicados para tu cuerpo en el caso de que decidas aplicarlos.

Lo más importante es que resuelvas tus dudas y tengas el mayor espectro de información posible para aceptar el tratamiento y la técnica que tu ginecólogo os recomiende   para seguir andando este camino, que seguro que tendrá un magnífico final.

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Laurence Fontinoy

CEO y co-fundadora de WOOM. Ex-Directora de Marketing de Google para España y Portugal.

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