Dolor de pechos, ¿estoy embarazada?

Dolor de pechos, ¿estoy embarazada?

1080 720 Carmen Meixide

El dolor de pechos está muy relacionado con el ciclo menstrual; para muchas mujeres es uno de los síntomas inequívocos de la llegada de la menstruación y para la mayoría también es una de las primeras molestias que avisan de que se ha dado el embarazo. Sin embargo, un dolor puede estar diciéndonos muchas cosas…

Justo después de la concepción, y por tanto, desde los primeros instantes de embarazo, los pechos comienzan a prepararse para cuando les toque dar de mamar; esta preparación les supone una serie de cambios que los hacen más grandes y sensibles. El aumento de tamaño se lo debemos a la prolactina, la oxitocina, la hormona lactógena placental y la luteinizante, todas ellas hormonas que participan en la formación de la leche materna. Al ir formándose los conductos lácteos en el pecho se suele acumular grasa en ellos, razón por la que los pechos pueden llegar a aumentar hasta una talla sólo en los dos primeros meses de embarazo. Cuando esto pasa, la piel se estira, provocando cosquilleos, picores y molestias, éstas últimas debidas también a la acción del aumento de las hormonas, especialmente de los estrógenos y la progesterona. Además, las venas de los senos se hacen mucho más visibles, ya que la sangre circula en mayor cantidad, los pezones se oscurecen y las areolas además crecen, sus pequeñas glándulas aumentan, se vuelven irregulares y segregan una sustancia oleaginosa que evita que se resequen y agrieten.

dolor de pechos

Durante todo el embarazo los senos siguen creciendo, el aumento de las glándulas lácteas y el peso adicional contribuyen a la sensibilidad de los mismos.

Sin embargo, pese a ser un dolor muy característico del embarazo, también es uno de los síntomas más comunes del síndrome premenstrual. Esto hace que a veces confundamos los dolores, y pensemos que un dolor de pechos nos avisa de que se ha producido el embarazo, cuando en realidad lo que está a punto de venirnos es la regla. Este tipo de dolor se debe a los cambios que se producen en las mamas por la acción de la progesterona y los estrógenos, ocurre de manera cíclica, dura entre 5 y 7 días y afecta a la mitad de las mujeres en edad fértil. La llegada de la menstruación es la manera más eficaz de alejar cualquier duda sobre si es el dolor que anuncia el esperado embarazo o no.

Además, el dolor de pechos también puede no guardar ningún tipo de relación ni con el ciclo menstrual ni con el embarazo: unas mamas grandes pueden, por su propio peso, producir dolor; la mastopatía fibroquística -una alteración benigna en el tejido mamario- también puede acompañarse de dolor; un golpe o traumatismo; una mastitis… Asimismo, un dolor en alguna parte del cuerpo que esté cerca de las mamas también puede confundirnos y hacernos creer que nos duelen estas cuando en realidad el foco del dolor está en los músculos del pecho, las costillas o incluso la columna cervical o dorsal.