La ecografía 4D, o el momento de conectar en directo con el útero

La ecografía 4D, o el momento de conectar en directo con el útero

1080 768 María Ángeles Requena González

El diagnóstico prenatal es una tecnología que en pocos años ha experimentado un notable avance, gracias, fundamentalmente a la ecografía. Este procedimiento consiste en capturar imágenes del feto dentro del útero a gracias a ondas de ultrasonido que nos permite observar su correcta evolución.

Hasta hace relativamente poco, sólo conocíamos la ecografía 2D o bidimensional, que son las que utilizan de manera habitual para hacer el seguimiento y control de la gestación, estas nos devuelven una imagen del bebé dentro del útero obtenida gracias a ondas de ultrasonido que se reflejan en sus tejidos. Sin embargo, a partir del año 2000 comenzaron a salir al mercado las ecografías 3D y 4D, pero no es hasta la actualidad que están experimentando un auténtico boom. Este tipo de ecografías permiten ver a bebé en tres dimensiones, -en el caso de las 3D- y además de en tres dimensiones, también en tiempo real en el caso de las 4D. Así, además de estar viendo un aspecto bastante preciso del feto, podemos observar también los movimientos que realiza dentro del útero.

¿Qué aportan las ecografías 4D?

Las ecografías 4D no suponen un avance en el ámbito del diagnóstico muy grande; si es cierto, que pueden ofrecer información más detallada en algún área concreta, ya que, al permitir una mejor visualización del feto pueden facilitar la detección de anomalías como el labio leporino, la espina bífida, problemas de corazón o defectos del tubo neural, entre otros, sin embargo, en ningún momento debemos pensar que esto signifique que las ecografías tradicionales han quedado obsoletas. Más bien podemos hablar de complementariedad entre ellas. De hecho, es bastante normal que se pida una ecografía 3D o 4D cuando se observa alguna anomalía en una convencional.

Pero es, sin duda, el aspecto emocional el que ha hecho que las ecos 4D adquieran un interés tan alto por parte de los futuros padres. Si bien en la ecografía bidimensional los padres apenas pueden identificar las formas de su bebé, en las 3D y 4D pueden ver con claridad su carita e incluso reconocer sus rasgos; esta experiencia resulta muy agradable y emocionante y ayuda a reforzar el vínculo materno. Asimismo también aporta tranquilidad y confianza, al poder ver e identificar, con nuestros propios ojos, como el bebé se desenvuelve dentro del útero. Así, la mayor diferencia entre este tipo de ecografías y las convencionales, es que en la mayor parte de los casos, las empresas que ofertan este tipo de servicio tienen como finalidad el recuerdo, el producto en sí, no el diagnóstico médico.

Riesgos y contraindicaciones de la Eco 4D

Al no ser una técnica invasiva, el feto no corre ningún peligro al exponerles a este tipo de pruebas, sin embargo, la Administración de Medicamentos y Alimentos (FDA, por sus siglas en inglés) ya ha advertido sobre la importancia de hacer un uso prudente de estos dispositivos. Asimismo, la falta de regulación en un sector tan en auge podría hacer posible atraer la atención de los “no tan” profesionales, por lo que es importante consultar bien las opiniones sobre la clínica o el centro donde vayamos a realizar la ecografía, y no dudar en buscar otra si hay algo que no os convence.

Decarga WOOM en Google Play y en la Apple Store

¿Cuál es el mejor momento para hacer la ecografía 4D?

Si bien se pueden obtener excelentes imágenes del bebé en cualquier momento a partir de la semana 22, el mejor momento para realizar la ecografía 4D es entre la semana 26 y la 32.