Fecundación in vitro, el proceso paso a paso

Fecundación in vitro, el proceso paso a paso

1080 768 Daisy Rosas

Cuando empiezas a comentar con tu alrededor tu voluntad de quedarte embarazada, muchas personas cercanas quieren aportarte su conocimiento, sus consejos y sobre todo un poco de la información popular que han escuchado de conocidos. Es una situación que se repite mucho con la FIV o fecundación in vitro, que es una de las técnicas de reproducción asistida más conocidas y una de las que más se oye hablar en círculos no médicos, debido a su popularidad.

Para que tú tengas un conocimiento claro, y proveniente de una fuente fiable, para poder opinar sobre la misma, hoy hablaremos de qué es, cuándo es el tratamiento ideal para ti y en qué consiste cada una de sus etapas. Además, sabes que siempre debes consultar con tu médico cualquier otra duda que te surja sobre el tema.

La FIV consiste en fecundar un óvulo con un espermatozoide en un laboratorio para transferir después el embrión resultante al útero de la paciente. Es un proceso que se desarrolla por fases: en la primera los ovarios se estimulan para que produzcan más ovocitos, en la segunda estos se extraen, para pasar a la tercera fase, consistente en la fecundación in vitro en sí misma, en el laboratorio. El paso final es la transferencia de los embriones al útero de la paciente.

Fecundación in vitro

Vamos a explorar ligeramente cada fase para que puedas bajar a la tierra las palabras médicas. La estimulación ovárica, primera fase, consiste simplemente en el aporte de hormonas para que en un mismo ciclo menstrual la mujer produzca más de un folículo útil. Un folículo es el lugar del ovario donde crece el óvulo. Cuando se ovula, el folículo deja ir al ovocito, dando lugar a la ovulación. Habitualmente esta fase dura unos 10-14 días, en los que la mujer recibe una, o varias inyecciones hormonales cada día.

Una vez estimulados, los ovarios han producido más de un óvulo. Éstos se extraen y se llevan al laboratorio para su análisis. Puede ser uno de los momentos que más preocupen a la paciente, ya que, se hace en el quirófano, aunque se trata de una  cirugía ambulatoria. Se realiza mediante una ecografía vaginal, a la que se acopla una aguja que será la que pinche los folículos y aspire su contenido. El médico podrá explicarte más en detalle este procedimiento.. En pocos minutos, la paciente sabe cuántos ovocitos se han obtenido de la extracción, aunque aún faltará analizar cuáles de ellos son útiles. Normalmente el porcentaje es sobre el 80%.

Pero en este proceso deben colaborar las dos partes. Una vez los óvulos están en el laboratorio, se necesita la muestra de semen de la pareja. Se suele recomendar que él haya estado entre 2 y 5 días sin eyacular para que la cantidad y calidad del esperma sean las máximas posibles. La muestra deberá analizarse antes de que transcurra una hora desde la eyaculación. En el caso de que los nervios, o la presión del entorno clínico hicieran que él no pudiera extraer la muestra inmediatamente, se puede esperar hasta 4 horas y media para inseminar los ovocitos. Así que lo mejor será respirar, relajarse y traer el material necesario para crear un ambiente lo más confortable posible (cuando el paciente tiene dificultades para recoger la muestra, se puede  congelar una muestra de semen los días anteriores al ciclo para asegurar la muestra).

Una vez los médicos están en posesión de la muestra de semen, se separan los espermatozoides del plasma seminal, que son las partículas que rodean al esperma y que no aportan nada a la hora de fecundar al óvulo. Sin esperar más, se lleva a cabo la fecundación de los ovocitos lo que dará lugar a la formación de uno o varios embriones que días después estarán preparados para ser transferidos al útero de la mujer.

El día de la transferencia, los embriones se depositan en un catéter para poder introducirse delicadamente en el útero de la futura madre. Aunque pueda parecerlo, éste no es un proceso doloroso, de hecho no necesita anestesia ni medicación. Dependiendo de las características de cada paciente (edad, historial médico, etc) se introducen entre uno y tres embriones.

Una vez depositado, dentro del cuerpo de la paciente, (quitar: el embrión procede a su implantación)  llega el momento de la implantación. Este proceso consiste en un mecanismo muy complejo en el que el embrión debe seguir dividiéndose a la vez que interacciona con el endometrio y anida . Las posibilidades de éxito en esta fase, que es la que más suele preocupar a las parejas por el hecho del proceso de espera, dependerá de muchos factores como la calidad de vuestros óvulos, de vuestros espermatozoides y de los propios embriones así como de multitud de factores internos. Lo importante es intentar rebajar la tensión al mínimo para que el proceso no se convierta en un estado de ansiedad permanente.

Es importante, además, que nunca se  abandone la medicación pautada por el  ginecólogo hasta que él explícitamente lo recomiende.

Ahora que ya sabes cómo sería el paso a paso de la fecundación in vitro, puedes decidir y tener la certeza de que tienes una base de conocimiento correcta. Sin desmerecer a las primas de vecinas y otros contactos que normalmente suelen aparecer cuando se habla de este tipo de temas. Solo tú y tu médico podréis decidir cuál es la técnica que mejor se adapta a ti, pero debes poder sentirte cómoda con ella.

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