Las hormonas también responden al ejercicio físico

Las hormonas también responden al ejercicio físico

1080 815 María Blanco Brotons

El sistema endocrino lo forman un conjunto de órganos y tejidos encargados de producir y secretar hormonas al torrente sanguíneo, estas, por su parte, regulan la actividad de las células en otras zonas del organismo. Son las llamadas, “mensajeras químicas del cuerpo”.

Este conjunto de órganos y tejidos lo forman el hipotálamo, la glándula pituitaria, la tiroides y paratiroides, los islotes del páncreas, las glándulas suprarrenales y las glándulas reproductoras, es decir, los testículos en los hombre y los ovarios en las mujeres; estas últimas son las encargadas de producir las hormonas sexuales masculinas; testosterona y androsterona, y las femeninas; estrógeno y progesterona.

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La testosterona es fundamental para la fertilidad masculina; participa en el desarrollo de los genitales, estimula la formación de espermatozoides, incrementa la libido y participa en el desarrollo de los caracteres sexuales masculinos secundarios como la formación de barba y vello corporal, la voz más grave, el aumento de masa muscular así como la estructura ósea. Por su parte, las hormonas femeninas se encargan de la maduración del aparato genital femenino para así hacerlo fértil. Los estrógenos son, además, los encargados de muchos de los efectos visibles tan femeninos como el crecimiento de pelo y uñas, del aumento de los senos, del desarrollo del pezón y la areola, de la amplitud de pelvis, la retención de líquidos, el ablandamiento de los huesos… además, son estas hormonas las que se encargan de estimular el útero para que construya el endometrio, que será donde se aloje el óvulo fecundado. El descenso de estrógenos suele provocar cambios de humor, irritabilidad y depresión. Por su parte, la progesterona es necesaria para el correcto funcionamiento del útero y los senos. Se libera durante la segunda parte del ciclo menstrual y hace que el revestimiento del útero crezca más, con el objetivo de alojar al óvulo fecundado después de la ovulación, también actúa desarrollando el tejido glandular de las mamas. Entre otras muchas funciones importantes, la progesterona también se ocupa de restablecer la libido.

La práctica de ejercicio físico es un estímulo que activa la respuesta hormonal para una mejor adaptación física y psíquica. Esta saludable práctica produce beneficios sobre todo el sistema endocrino, ya que incrementa la secreción y el trabajo de diferentes hormonas que contribuyen a la mejoría de las funciones del organismo.

En lo que atañe únicamente a la relación del ejercicio con las glándulas reproductoras, los beneficios siguen siendo evidentes, especialmente en los hombres, pues está sobradamente demostrado que la realización de ejercicios de intensidad moderada aumenta los niveles de testosterona en la sangre, pero ¡cuidado! Porque el exceso de ejercicio, tanto en intensidad como en tiempo, le dan la vuelta a los niveles y suponen un descenso en estos, que llega a estar incluso por debajo de los niveles en estado de reposo. Mientras, los estrógenos y la progesterona también aumentan con el ejercicio, aunque en el caso femenino, estas hormonas son más dependientes del ciclo menstrual.

Unas rutinas aeróbicas y de resistencia, realizadas entre tres y cinco veces por semana, y durante 45 o 60 minutos ya es suficiente para notar los evidentes beneficios que aporta el deporte en el sistema endocrino.

 

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Fuente:
http://www.sanitas.es/sanitas/seguros/es/particulares/biblioteca-de-salud/cardiologia/salud-deporte/sin012195wr.html
http://www.tri-woman.com/ciclo-menstrual-y-deporte/