¿Cuáles son los pasos a seguir para acceder a la reproducción asistida por la seguridad social?

¿Cuáles son los pasos a seguir para acceder a la reproducción asistida por la seguridad social?

¿Cuáles son los pasos a seguir para acceder a la reproducción asistida por la seguridad social?

5472 3648 María Blanco Brotons

España es el primer país europeo y el tercero del mundo en el que sus habitantes eligen recurrir a técnicas de reproducción asistida para lograr un embarazo. El retraso en la edad a la que las mujeres deciden ser madres parece ser uno de los principales motivos para esto. Los altos costes que suponen estos tratamientos en clínicas privadas hace que la opción de la sanidad pública sea la favorita para muchas parejas y mujeres solas, sin embargo, esta opción tiene limitaciones. Si estáis pensando en recurrir a la sanidad pública para realizar un tratamiento de reproducción asistida, esto es lo que debéis saber.

En la actualidad, España cuenta con aproximadamente, unos 300 centros de reproducción asistida repartidos por toda su geografía. De todos estos, tan solo un 10-20% son hospitales públicos donde los tratamientos de reproducción asistida están incluidos en su cartera de servicios. Si bien las parejas que opten por la sanidad pública no tendrán que pagar nada por estos servicios, si deben saber que existen una serie de requisitos que deberán cumplir: por un lado la edad; la regulación española no establece un límite de edad para la reproducción asistida, sin embargo, la sanidad pública sí establece un máximo de edad de 40 años para la mujer y 55 en el caso de los hombres para poder acceder a estas técnicas. Asimismo, también se exige que se sea mayor de edad.

Por otro lado, desde el pasado 2016 pueden acceder todas las mujeres independientemente de su estado civil y orientación sexual, es decir, pueden recibir estos tratamientos las parejas lesbianas y las mujeres solteras. En sentido contrario, la Seguridad Social no cubre los casos en los que exista una esterilización voluntaria de uno de los miembros de la pareja y tampoco lo permite si la pareja o la madre soltera que quiera acceder al tratamiento tengan ya un hijo en común a no ser que el niño tenga alguna enfermedad crónica grave. Tampoco podrán someterse a tratamiento si existe una contraindicación médica para dicho tratamiento o la gestación. Además, estipula que la mujer tenga un índice de masa corporal mayor de 18 y menor de 30. Sin embargo, estos requisitos pueden variar ligeramente en función de cada Comunidad Autónoma.

En general, los tratamientos que pueden realizarse en los hospitales públicos son:

-Coitos dirigidos y tratamientos inductores de la ovulación.

-Inseminación artificial conyugal. En este caso la edad límite de la mujer son 38 años en lugar de 40.

-Inseminación artificial de donante. El semen del donante lo gestiona y paga el hospital.

-Fecundación in vitro e ICSI.

-Diagnóstico genético preimplantacional en determinados requisitos.

-Preservación de la fertilidad en hombres y mujeres con cáncer u otra patología que obligue a demorar su maternidad.

-Ovodonación. Respecto a este tratamiento, pese a que muchos hospitales lo ofrecen en su cartera de servicios, lo cierto es que no se suele llevar a cabo debido a la gran dificultad de encontrar donantes de óvulos. La donación de gametos en España es anónima y altruista, por lo que la sanidad pública no puede compensar económicamente a las donantes, por lo que estas suelen preferir irse a donar a una clínica privada.

En España las competencias sanitarias están transferidas a las diferentes comunidades autónomas, lo que significa que hay diferencias en la administración, no en las coberturas, dependiendo del lugar donde residas. Así, existen diferencias respecto a la forma de organizar el acceso a los tratamientos así como en la forma de gestionar, por ejemplo, las listas de espera, uno de los grandes handicaps a la hora de realizar estos tratamientos por la sanidad pública. Debes tener en cuenta estas variables y consultar de forma particular en tu caso para seguir el camino correcto y no perder tiempo.

En líneas generales, el primer paso que debes tomar es pedir cita en tu centro de salud con tu médico de familia y exponerle la situación. Este se encargará de informarte sobre el protocolo adecuado para tu situación: requisitos, pasos a seguir, etc. Generalmente, este profesional ya puede mandarte diferentes pruebas, como análisis de sangre, citologías o análisis de esperma, etc.

Después se realizará un estudio de fertilidad; las pruebas de fertilidad tanto para hombres como para mujeres son siempre requisito para acceder a un tratamiento de reproducción asistida por la Seguridad Social. Hay una batería de estudios y pruebas que se engloban dentro de un estudio de fertilidad. Los médicos valoran a cada paciente según sus condiciones y van mandando unas u otras en función de resultados y necesidades. 

Todas estas pruebas e informes son estudiadas y valoradas por el equipo de especialistas que determinarán en cada situación, cuál es el mejor tratamiento de reproducción asistida que puede recibir el paciente. El objetivo es buscar que las posibilidades de éxito sean máximas y de la forma más cómoda y rápida para la/los pacientes. Con un diagnóstico concreto, de acuerdo con las pruebas de fertilidad y todo lo que los especialistas hayan estimado necesario, el siguiente paso es ser recibido en las diferentes unidades de reproducción asistida de cada ciudad o provincia. Lo más habitual es una primera consulta más o menos rápida para valorar el caso y explicar cómo funciona esta unidad y cómo es su gestión. La incursión en la lista de espera se produce, por lo general, en este paso.