Calor, lluvia, sol, nieve… ¿cómo afecta todo esto al ciclo menstrual?

Calor, lluvia, sol, nieve… ¿cómo afecta todo esto al ciclo menstrual?

1080 768 María Blanco Brotons

El clima es un conjunto de circunstancia atmosféricas propias de una región concreta con capacidad de influir sobre los seres vivos. Solemos aceptar que las personas que viven en climas cálidos tienen una determinada forma de ser, muy distinta a aquellos que lo hacen en zonas frías, hecho que, en gran parte, constituye la identidad de los pueblos y regiones. A nadie nos sorprende que la climatología pueda afectar a los aspectos psicológicos y emocionales de las personas, pero si os digo que también lo hace en un plano biológico, quizá haya a quien le extrañe un poco más.

clima y ciclo menstrualAdemás de frío o calor, los aspectos climatológicos variables tienen en cuenta aspectos como la altitud, latitud, continentalidad o costa, que al igual que la presión atmosférica, la temperatura, la humedad, las precipitaciones o los vientos, repercuten ampliamente en nuestro organismo. El ciclo menstrual no es ajeno a estos factores y manifiesta diferencias tanto si se vive bajo un determinado clima como si realizamos viajes que nos expongan a cambios climáticos radicales.

Entre las variadas causas que pueden ocasionar retrasos menstruales, los viajes que incluyen distintos usos horarios o climas son una de ellas; las alteraciones que acusa el cuerpo en un viaje que nos exponga a diferentes climas pueden provocar que tanto el ciclo como la menstruación se acorte o alargue. Asimismo, la menstruación puede ser más o menos dolorosa respecto a los cambios en el clima, ya que la modificación del dolor está también muy relacionada con los fenómenos de oscilación de la presión atmosférica.

Además, según datos estadísticos las niñas que viven en países tropicales tienen su primera regla unos años antes que las que viven en países Europeos; entre las diferentes causas que motivan esta situación puede encontrarse la genética, la raza o la alimentación, como también el clima.

Por otro lado, el calor propio de los climas cálidos, es un factor vasodilatador de las venas, por lo que, es lógico pensar que en países donde sus temperaturas son altas, la menstruación de las mujeres sea más abundante y menos dolorosa, mientras que, en aquellas donde los termómetros acusan bajas temperaturas, la vasoconstricción puede reducir la cantidad de sangre que se expulsa pero incrementar el dolor.

Otro factor climatológico que puede afectar al ciclo menstrual es el que tiene relación con los lugares donde suele estar nublado o tienen largos inviernos con poca presencia solar, frente aquellos soleados donde brilla el astro rey durante más horas al año. Hay estudios que relacionan el papel de la vitamina D con la actividad de los ovarios, los síntomas premenstruales y la duración del ciclo menstrual. Si tenemos en cuenta que el cuerpo produce esta vitamina al exponer su piel directamente al sol, se podría establecer una relación entre el clima soleado y nublado con la ovulación y las características generales del ciclo menstrual de una determinada población.

Asimismo, el clima también se relaciona con el estado de ánimo, incluso hay muchas personas consideradas meteosensibles, siendo la primavera y el otoño estaciones donde el estado de ánimo más fluctua. Estas pueden ver intensificados sus síntomas premenstruales, especialmente aquellos que repercuten sobre aspectos psicológicos y de ansiedad, si viven en lugares donde hay marcadas diferencias entre las distintas estaciones.

Lo cierto es que no hay muchos estudios que, de manera directa, relacionen el clima con el ciclo menstrual y la menstruación. Sin embargo, si lo hay en cuanto a la influencia del clima sobre prácticamente cualquier aspecto de nuestra vida, teniendo en cuenta lo troncal que resulta el ciclo menstrual en la vida de las mujeres en edad reproductiva es lógico pensar que este campo no es una excepción.