Coágulos en la menstruación, ¿es peligroso, doctor?

Coágulos en la menstruación, ¿es peligroso, doctor?

1080 768 María Ángeles Requena González

Si has notado que en tu menstruación de vez en cuando aparecen coágulos, ¡no te alarmes!, por regla general es algo normal y que incluso toda mujer ha sufrido alguna vez en la vida; sin embargo, en algunas ocasiones estos coágulos pueden ser una señal de que algo va mal en nuestro organismo.

¿Cómo se producen?

Toda la sangre que corre por nuestro organismo tiende a coagularse; esto se debe a un sistema de defensa que tiene nuestro propio cuerpo para evitar perder mucha sangre si nos hacemos una herida. Para que la sangre de la menstruación pueda fluir libremente y ser expulsada sin problemas por la vagina, el útero produce un agente anticoagulante llamado plasmina, cuya función es, precisamente, controlar que no se formen coágulos. Pero, cuando la menstruación es muy abundante este anticoagulante natural puede no ser suficiente, lo que conlleva la creación de algún que otro coágulo. Estos, normalmente oscilan entre los 5 mm y los 4 cm de tamaño y además de ser más frecuentes en mujeres con menstruaciones abundantes, también suelen ser más habituales por la noche, mientras dormimos, cuando la vagina acumula la descarga y la sangre se coagula estando dentro.

Por lo general no revisten ningún problema ni resultan dolorosos. Sin embargo, en algunas ocasiones pueden ser un síntoma de otras patología o problemas más graves. Las causas más comunes que llevan a la aparición de coágulos son: los desequilibrios hormonales, especialmente entre adolescentes y mujeres premenopáusicas; que ocurra un engrosamiento excesivo del endometrio; un aborto involuntario, si los coágulos son amarillos o grisáceos en un periodo de búsqueda del embarazo, puede que una pérdida gestacional temprana sea la causa de estos; endometriosis, en cuyo caso además, la regla es muy dolorosa; otras enfermedades ginecológicas, como la enfermedad inflamatoria pélvica, además de mucho dolor, también puede ocasionar coágulos; los miomas, pólipos o quistes; sufrir anemia por deficiencia de hierro, ya que, cuanto menos hierro hay en nuestro organismo, mayores problemas tiene el útero para generar plasmina; otros problemas sanguíneos como una actividad excesiva de las plaquetas o la concentración insuficiente de anticoagulantes; otras alteraciones crónicas como tiroides, enfermedades hepáticas o renales, son también, a menudo, causantes de menstruaciones abundantes que pueden llevar a su vez a la mala coagulación sanguínea y derivar en coágulos.

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Así, por muy habituales o normales que puedan ser los coágulos, las mujeres no pueden ignorar unas menstruaciones atípicas, ya que, en algunas ocasiones, pueden ser síntomas de enfermedades serias. Además, la pérdida excesiva de sangre durante la menstruación puede provocar anemia, irritabilidad, respiración corta y desmayos.

Es importante que consultes con tu médico ante cualquier duda que tengas o sensación que te resulte extraña, sobre todo si experimentas un período muy abundante o escaso con coágulos por primera vez, si sangras durante más de 7 días y además sufres dolor intenso, si tienes síntomas de fatiga o desmayos durante la menstruación, si aprecias bultos bastante grandes con, además, un olor desagradable, si los coágulos tienen un color grisáceo o amarillento… Ten en cuenta que todo aquello que expulsa nuestro cuerpo, y la menstruación no es una excepción, nos dice cosas de cómo anda nuestro interior, por lo tanto, debes prestar atención, escuchar sus señales y tener la máxima información al respecto.