¿Qué es la ovulación y cómo se produce?

¿Qué es la ovulación y cómo se produce?

1080 768 María Blanco Brotons

La ovulación es un tema fascinante que suele pasar desapercibido en casi todas las etapas de nuestra vida, excepto cuando estamos buscando un embarazo, momento en el que, especialmente si está costando un poco más de la cuenta, se convierte en un asunto primordial en nuestra vida. Y es que, es justamente la ovulación, la clave de la fertilidad femenina.

¿Qué es la ovulación?

Existen muchos mitos, falsas creencias y dudas sobre la ovulación; ¿estoy segura de que estoy ovulando?, ¿ovular significa que puedo quedar embarazada?, ¿se hereda la fertilidad?, ¿expulsamos el óvulo no fecundado en la menstruación?, ¿tengo que notar que ovulo?, ¿ovulamos cada mes por un ovario?… En esta ocasión vamos a centrarnos en este último asunto; ¿es cierto que en cada ciclo se alterna el orden del ovario por el que se ovula?, no, no es así exactamente.

fases de la ovulación

Fases de la ovulación

Comencemos explicando como funciona la ovulación; el óvulo es una célula que se encuentra dentro de un folículo. Al llegar a la pubertad, las mujeres tienen alrededor de trescientos mil folículos sin desarrollar con un óvulo inmaduro dentro, ¿eso significa que liberaremos trescientos mil óvulos durante nuestra vida fértil?, ni mucho menos, porque lo que hace nuestro organismo es seleccionar varios de estos folículos para que inicien su desarrollo, y de estos, a su vez, la naturaleza femenina “apostará” sólo por un determinado folículo para que siga creciendo, mientras el del resto se detiene. El folículo que contiene el óvulo maduro -llamado Folículo de Graaf- será el encargado de liberar únicamente ese óvulo en ese ciclo. Así, una mujer que tenga su primera menstruación a los 13 años y la menopausia a los 50, a lo largo de su vida tendrá algo menos de 500 menstruaciones.

Los folículos pasan por las siguientes fases: primordial, primario, secundario y terciario. Los primordiales descansan en el ovario, donde muchos de ellos, unos tres meses antes del ciclo en el que ovularán, empiezan a crecer y a convertirse en primarios. De todos estos, sólo unos pocos llegan a secundarios, muchos se atrofian por el camino y van quedando atrás. Finalmente sólo uno de los secundarios llegará a ser terciario, y a medir entre 2 y 3 centímetros. A veces son dos en lugar de uno, que es cuando se produce la posibilidad de que nazcan mellizos. Este proceso ocurre de manera aleatoria en el ovario izquierdo o en el derecho; se puede estar varios meses seguidos ovulando desde el mismo ovario y luego cambiar a otro, y estar varios ciclos en el mismo, o un mes uno y otro mes otro. En ese sentido no hay una regla. De hecho, una mujer con un solo ovario, siempre ovula por ese ovario, no le ocurre que un mes ovule y otro no. Hay mujeres que ovulan más de un ovario que de otro; sin embargo, lo normal es que a lo largo de su vida reproductiva la mujer reparta sus ovulaciones al 50% de cada ovario, aunque, insistimos, esto no tiene por qué ocurrir de manera acompasada, -un mes uno, otro mes otro-.