Cistitis: cuídate también en invierno

Cistitis: cuídate también en invierno

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Las bajas temperaturas suponen un factor de riesgo para desarrollar infecciones en las vías urinarias. Por tanto, las cistitis no saben de estaciones. Sí, en verano también se padecen y,  quizá, con mayor frecuencia. Pero en invierno no podemos relajarnos y debemos seguir llevando unas medidas preventivas.

Cistitis, patología común

Más del 50% de las mujeres presentarán, al menos, una infección urinaria en su vida. Y, un tercio de éstas, tendrán estas infecciones de manera repetitiva. Es decir, infecciones urinarias recurrentes.

Dentro de las infecciones urinarias, la más frecuente en la mujer es la cistitis. El término hace referencia a la inflamación de la vejiga urinaria, habitualmente de causa infecciosa. En la mayoría de los casos, la responsable de la cistitis es una bacteria: la Escherichia coli.

Cómo nos avisa el cuerpo

La cistitis es una enfermedad caracterizada por la inflamación de la vejiga. Los factores de riesgo asociados a la cistitis no complicada son variados. Están relacionados con la edad, con los hábitos de conducta o por factores genéticos.

Los síntomas más habituales son:

  • Sensación repentina de tener que orinar urgentemente.
  • Dolor-escozor al orinar.
  • Incontinencia
  • Dolor en la zona del pubis.
  • No es frecuente que haya fiebre.
  • Se dan alteraciones en el color-olor de la orina. Puede volverse maloliente y sanguinolenta.

Cistitis cuídate también invierno

Medidas sencillas a seguir, también en invierno

El frío no es un factor determinante pero sí de riesgo en el desarrollo de las infecciones urinarias de repetición. Por ello, la exposición a las bajas temperaturas  puede suponer un aumento de los episodios de cistitis en invierno. Para evitar las cistitis de repetición en los meses de más frío, es conveniente tomar o seguir llevando una serie de medidas complementarias a la posible utilización de antibióticos prescritos por el médico. Hablamos de:

  • Estimular un buen estado de hidratación. Beber un mínimo de un litro y medio de agua. Ello facilita el arrastre de las sustancias y microorganismos que deseamos eliminar. Es, además, necesario tener una buena hidratación a lo largo de todo el día para mantener una buena salud.
  • Adecuar la ingesta alimentaria y los aportes de micronutrientes y favorecer así el mejor estado inmunológico.
  • Evita, en tu dieta, los irritantes vesicales como la cafeína o los azúcares refinados.
  • Incorporar a nuestra dieta el consumo de frutos rojos. Especialmente beneficioso es el consumo de arándano rojo. Consiguen que las bacterias no se adhieran a las paredes urinarias.
  • Utilización de probióticos para mantener la flora intestinal y vaginal en perfecto estado, algo fundamental para prevenir las cistitis de repetición que están causadas, principalmente, por la E. Coli, bacteria que migra del intestino.
  • Adecuar el tránsito intestinal y evitar el estreñimiento.
  • No aguantar las ganas de orinar.

  • Limpiarse en sentido correcto, es decir, de la vejiga al ano y no al revés. De este modo se evita que las bacterias vayan del ano a la vagina.
  • Orinar antes y tras tener relaciones sexuales.
  • Métodos anticonceptivos como los preservativos, cremas espermicidas o el diafragma no deben ser utilizados por aquellas personas propensas a padecer infecciones urinarias.
  • Es mejor no llevar prendas ajustadas y apretadas. Mejor las prendas sueltas que permitan la transpiración.
  • Utilizar ropa interior de algodón.
  • Evita el estrés y mantén un programa de ejercicio regular.