Claves para cuidar tu salud íntima después del sexo

Claves para cuidar tu salud íntima después del sexo

2560 1707 María Blanco Brotons

Después de mantener una relación sexual debemos tener en cuenta una serie de hábitos de higiene para evitar desarrollar diferentes enfermedades o infecciones cérvico-vaginales. Este es un aspecto fundamental que todas las mujeres debemos tener en cuenta. Si no estás segura de seguir unas pautas correctas en tu higiene íntima post-sexo te detallamos las claves para cuidar tu salud íntima después del sexo

Orinar después del sexo.

Si no tienes muchas ganas, bebe agua para que te entren, porque orinar después de mantener relaciones sexuales es clave para eliminar las bacterias de la uretra. Las infecciones urinarias pueden ocurrir cuando las bacterias que normalmente viven en la vagina o en el colon se empujan inadvertidamente en la uretra durante la actividad sexual. Por ello, orinar después del sexo es importante, sobre todo para aquellas personas que son propensas a las infecciones urinarias.

Lavarse después de mantener relaciones.

No hace falta que sea inmediatamente, pero es importante lavarse antes y después de mantener relaciones sexuales. Las razones por las que debemos lavarnos después del sexo es para evitar las infecciones que pudieran provocar las bacterias que proliferan a causa de la humedad que permanece en la zona genital después de las relaciones sexuales. Pero ¡ojo! Cuando hablamos de lavarnos los genitales no nos referimos a darnos duchas vaginales; estas no sólo no son necesarias, sino que también pueden ocasionar problemas como vaginosis bacteriana, enfermedad inflamatoria pélvica o sequedad vaginal. Una ducha con agua templada y un jabón neutro o específico para la zona íntima es más que suficiente. Si has utilizado juguetes sexuales estos también deben lavarse.

Además de los genitales, también debes lavarte las manos, el rostro o cualquier otra parte del cuerpo que, además de los genitales, haya estado en contacto con los órganos sexuales.

Cuidado con la ropa interior.

Debes acostumbrarte a llevar ropa interior de algodón y evitar aquella que sea muy ajustada o tenga un material que no transpire correctamente, puesto que este tipo de prendas producen mayor sudoración lo que altera la microbiota vaginal. Después de mantener relaciones sexuales puedes incluso quedarte sin ropa interior o si eso te incomoda, utilizar un pijama suelto, ya que permanecer desnuda un rato después del sexo ayuda a ventilar la zona y dejarla respirar, lo que disminuye el riesgo a una infección por hongos. Si vas a ponerte ropa interior, ponte siempre una limpia en lugar de la que has estado utilizando antes del sexo.

Presta atención a los cambios.

Después de cualquier encuentro sexual es interesante prestar atención al cuerpo para poder evidenciar cualquier cambio que pueda indicarnos que pudiéramos estar padeciendo alguna enfermedad o infección. Cada incomodidad, picazón, dolor o sangrado después del sexo puede ser una forma que tiene nuestro cuerpo de avisarnos de algo, por lo que debemos estar pendientes. Asimismo, también debemos saber si nuestra pareja presenta algún síntoma como picor, escozor, flujo, supuración, etc.

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