Cómo no perjudicar tu búsqueda del embarazo durante las fiestas navideñas

Cómo no perjudicar tu búsqueda del embarazo durante las fiestas navideñas

1080 768 María Blanco Brotons

Comprometernos con una vida sana, comiendo de manera equilibrada, evitando los grandes atracones, las borracheras y los excesos se vuelve especialmente complicado en las animadísimas fechas navideñas. En unas fiestas donde todo gira en torno a las grandes comilonas, los dulces y los brindis, ¿quién puede aguantar estoica su dieta de búsqueda del embarazo? Te damos unas claves para hacer del trance algo menos duro.

Ante todo, lo más importante es tu fuerza de voluntad; no se trata de no probar los polvorones, sólo que, por mucho que tengas una bandeja delante repleta de dulces de todo tipo y en generosas cantidades, tengas moderación a la hora de probarlos. Y de la misma manera con el resto de las comidas; es verdad que los menús navideños suelen contener un alarde de platos y entrantes variados y copiosos pero es preferible centrarse en el plato principal y tomar pocos aperitivos, entrantes y postres. Asimismo, aunque pudieras pensar que una buena forma de equilibrar tu cuerpo después de una comilona navideña es saltarte la siguiente comida, lo cierto es que esa no es una buena estrategia, ahora bien, si lo es, apostar por las verduras, las ensaladas, la carne o el pescado a la plancha y las comidas muy ligeras en todas aquellas en las que no estemos celebrando nada. No es nada recomendable ayunar todo el día para luego por la noche comerte todo lo que está en la mesa, lo importante es repartir bien las cantidades de comida a lo largo del día.

búsqueda de embarazo durante las fiestas navideñas

Si te toca ser la anfitriona estas fiestas recuerda que no todas las recetas navideñas tiene por qué ser hipercalóricas. Algunos de los platos españoles más tradicionales son a base de verduras, como la lombarda, las alcachofas o los cardos. Unos entrantes ligeros en base a pinchos o canapés y una crema o consomé puede ser una buen sustitutivo a los clásicos embutidos y langostinos enormes. De segundo lo ideal es realizar un plato al horno, preferiblemente de carne de ave, tipo pollo o pavo, o pescado, como besugo, bacalao, merluza u otros. Si, pese a todo, te apetece más comer carnes rojas, decántate por las partes más magras. Y sobre todo, recuerda que una buena comida no tiene por qué ser, a la fuerza, súper abundante.

Recuerda que si crees que pudieras estar embarazada, debes ser muy cuidadosa con el embutido y los alimentos crudos; ante la duda, mejor pasar del jamón o del carpaccio de carne o pescado, así como debes aumentar las precauciones a la hora de lavar la fruta y verdura.

Los postres y dulces navideños son una de las fuerzas contra las que más debe luchar una mujer que esté en plena búsqueda en estas fechas, especialmente si sois de las que comenzáis a salivar con sólo escuchar la palabra “turrón blando”. Si se hiciera un catálogo de postres, bombones, dulces, tartas y bollos navideños podría tener tantas páginas como el de juguetes de El Corte Inglés. La Navidad, sin duda, es la prueba de fuego para aquellas que están decididas a tomar menos azúcar. No hace falta que renuncies totalmente a probar los dulces navideños, ahora bien, trata de hacerlo únicamente en momentos señalados; asimismo es buena idea que, si vas a elaborar algún postre, en lugar de alimentos súper azucarados prepares postres a base de piña, naranja, papaya o frutos del bosque, ya que contienen nutrientes indispensables para el organismo y sustancias que te ayudarán a mejorar tu digestión. Asimismo, los frutos secos son muy típicos de la Navidad, reduce las bandejas de peladillas y sustitúyelas por otras con nueces, almendras, avellanas, etc…

Capítulo aparte merece el alcohol y el tabaco. No utilices la excusa del “un día es un día” para fumar todo lo que no has fumado desde que comenzaste la búsqueda, ni te excedas con el alcohol. Al igual que con la comida, y por mucho que toda la sociedad parezca empujarte en la dirección del “no pasa nada”, es preferible que te tomes las Navidades como una época de celebración saludable, moderada y lo más equilibrada posible. No pasa nada por un brindis, pero esto no tiene por qué llevar a una borrachera; si sales de fiesta procura moderarte tanto con el alcohol como con el tabaco.

No te olvides de seguir haciendo ejercicio, llevar una vida activa y disfrutar estos días tanto en pareja como rodeados de vuestra familia y amigos. Puede que la próxima ya seáis uno más.