¿Es normal tener ansiedad?

¿Es normal tener ansiedad?

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La ansiedad es una afección común que aparece ante situaciones estresantes de nuestra vida, ante la presencia constante de ciertas preocupaciones, problemas familiares o de relaciones interpersonales, cuestiones de trabajo, dinero, salud…etc…

Debemos saber que es un mecanismo normal del organismo que permite ponernos en alerta ante ciertos sucesos, peligros o percepción de peligros. De este modo, un cierto grado de ansiedad proporciona un componente adecuado de precaución ante ciertas situaciones, y, por ello, puede ayudarnos a mantenernos concentrados y afrontar los retos que tenemos por delante.

Sin embargo, en ocasiones cuando dichas preocupaciones o emociones se mantienen en el tiempo o son demasiado frecuentes, acaban generando problemas psicofisiológicos como ciertos trastornos del sueño como el insomnio, así como dificultad para concentrarse, sensación de fatiga, irritabilidad..etc

La ansiedad, ¿de qué manera afecta al sueño?

De manera general, parece evidente que un grado de ansiedad elevada es incompatible con un sueño satisfactorio. 

Puede afectar de distintas formas, afectando a distintas fases del sueño, de manera que se puede producir:

  • Aumento de la latencia de sueño: nos cuesta más dormirnos.
  • Predominio del sueño superficial y disminución del porcentaje de sueño REM: nos cuesta más entrar en las fases de sueño profundo.
  • Aumento de despertares nocturnos, lo que hace que disminuya nuestra calidad de sueño.
  • Disminución del tiempo total de sueño.

Asimismo, cuando la ansiedad no nos permite dormir adecuadamente y se instauran los problemas de sueño, esa falta de sueño a su vez contribuye a aumentar los niveles de ansiedad y estrés, generando mayor alerta y activación y mayores dificultades para poder relajarse y por tanto dormirse. Este efecto se produce por una cascada de acontecimientos biológicos que tienen lugar en nuestro organismo cuando nos estresamos a nivel hormonal y neuronal: por un lado, se producen alteraciones en la segregación de sustancias como el cortisol, que inhibe y suprime el sueño, y alteraciones en la segregación de la prolactina o la serotonina, muy relacionadas con la regulación de los ciclos del sueño, estados anímicos, etc.

 

ansiedad

¿Cómo podemos controlar la ansiedad y así dormir bien?

A continuación, te mostramos una serie de consejos y hábitos que podrían ayudar a superar la ansiedad y consejos para dormir mejor:

  • Detectar el problema: es importante averiguar el motivo de nuestras preocupaciones, cuál es la fuente del problema, para poder solucionarlo y que no nos dificulte la conciliación del sueño.
  • Mantenerse activo, haciendo ejercicio con regularidad, que ayuda a la liberar tensión y ansiedad. Siempre realizarlo al menos tres horas antes de irse a la cama.
  • Alimentación saludable: evitar cenas copiosas y cenar demasiado tarde.
  • Evitar tomar bebidas estimulantes como el café o el té al menos cuatro horas antes de ir a dormir. 
  • Fijar un horario estable para ir a la cama y para despertarse: de esta forma permitimos que nuestro ritmo circadiano no se vea alterado y se produzca un sueño natural y de calidad.
  • Procurar que el dormitorio sea cómodo, se mantenga bien ventilado y a una temperatura agradable, aislado de luz y de ruidos. 
  • Desconectar de los dispositivos electrónicos ya que pueden dificultar la conciliación del sueño.
  • No utilizar la cama para ver la televisión, escuchar la radio hacer trabajos de oficina. 

Además, podemos optar por técnicas o ejercicios de relajación que te ayuden a liberar el estrés y la ansiedad y te ayuden a relajarte.

Melatonina: una ayuda para tu sueño

Una opción natural para mejorar el insomnio puede ser el uso de suplementos de melatonina.  La melatonina es una hormona natural producida por la glándula pineal, una pequeña glándula situada en la base del cerebro. La producimos por la noche y su suspensión se produce durante el día. Es debido al efecto de la luz solar, que regula el ritmo circadiano de sueño-vigilia. 

Tiene un efecto cronobiológico, regulando los ritmos circadianos, además de un efecto hipnótico, disminuyendo la latencia del inicio del sueño y aumentando significativamente la latencia de la fase REM del sueño.

La melatonina se recomienda tomarla entre  ½hora y 1 hora antes de ir a dormir. De esta forma conseguimos que se inicie el sueño sin cambiar la arquitectura del sueño. Es una opción terapéutica eficaz, segura y tolerable, ya que no produce resaca ni dependencia ni habituación.