Ser madre joven, un sueño lleno de ventajas e inconvenientes

Ser madre joven, un sueño lleno de ventajas e inconvenientes

1080 760 María Blanco Brotons

Convertirse en padres cuando se tiene entre 18 y 25 años, pese a las críticas que pudieras recibir, tiene algunos aspectos muy ventajosos; sin embargo, también conlleva unos cuantos inconvenientes. Si bien no existe una edad “ideal” para abrazar la maternidad y la paternidad, tanto si has decidido quedarte embarazada como si ha sucedido de forma no premeditada, debes saber a qué te atienes.

 

Factores a tener en cuenta

Desde el punto de vista biológico, no sólo la concepción es más fácil cuando se es más joven, sino también lo es llevar adelante el embarazo. Por lo general, existe menos riesgo de que se presenten complicaciones como diabetes o hipertensión arterial, así como dar a luz a un bebé prematuro o de bajo peso. El pico de fertilidad de una mujer se da a los 20 años, por lo que, quedarte embarazada te resultará más fácil a esa edad. Además, físicamente estás más activa y tienes más energía, por lo que, aguantar y disfrutar con la interminable actividad del día -¡y la noche!- de tus hijos te resultará más fácil. En este mismo sentido, la juventud nos da más facilidades para asimilar y adaptarnos a los cambios; al tener más tiempo por delante somos capaces de afrontar la vida nueva que se nos presenta con más libertad y flexibilidad.

Otra de las ventajas de ser madre joven es que la diferencia generacional entre tu y tus hijos no será tan grande, por lo que, te resultará más fácil conectar con ellos y sus intereses cuando empiecen a crecer. Además, tendrás más oportunidad de vivir experiencias y vivencias juntos, ya que podrás pasar más tiempo con ellos, y cuando llegue el momento de que se vayan de casa, tu aún seguirás siendo joven y con ganas y fuerza para seguir disfrutando del mundo que te rodea, por lo que, es más probable que no te afecte tanto cosas como el “síndrome del nido vacío”. Por otro lado, es habitual que si vosotros sois jóvenes, vuestros padres y familiares también lo sigan siendo y una red de abuelos y familiares jóvenes y vitales te resultará de gran apoyo cuando necesites que cuiden de tus hijos. También es más fácil recuperar la figura después del parto y podrás olvidarte de la cuestión del reloj biológico, que tanto preocupa a las mujeres que llegadas a la mitad de su treintena deciden que es hora de buscar un embarazo.

También encontramos condicionantes

Sin embargo, aunque ser madre joven suponga toda esa serie de ventajas, también implica condicionantes en contra del desarrollo de la vida social y laboral. La veintena es una etapa en la que, por lo general, las personas establecen y definen sus metas académicas, profesionales y laborales; tener un bebé en ese momento puede suponer un parón en todas estas actividades, y no siempre resulta fácil retomar el ritmo. Además, hacer frente a la carga económica que requiere la maternidad, no suele resultar tarea fácil a aquellas pareja que no han terminado su formación o que sus vidas profesionales apenas hayan comenzado.

Asimismo, también puede suceder que la pareja, simplemente no esté preparada ni emocional ni madurativamente para convertirse en padres, lo que les hace muy difícil la educación de sus propios hijos. Socialmente también puede implicar separarse del círculo de amigos, ya que, si el resto continúa sus vidas sin la responsabilidad de criar a un bebé, es natural que comiences a tener que dejar de formar parte de ciertos planes o actividades y te quedes fuera de tu círculo de amistades, ya que, en esas edades, formar parte del grupo implica formar parte de sus actividades.

Decarga WOOM en Google Play y en la Apple Store

Convertirse en madre es algo que cada mujer debe decidir de manera libre y consciente. Cuando es el mejor momento es algo que depende exclusivamente de cada una, ahora bien, antes de tomar una decisión tan importante y decisiva como esta, – probablemente será la más importante de todas las de vuestra vida-, debéis valorar bien todos los pros y los contras.

Descárgate WOOM aquí