Cómo mejorar la endometriosis con la alimentación

Cómo mejorar la endometriosis con la alimentación

1000 667 Daisy Rosas

La endometriosis es una enfermedad inflamatoria dependiente de estrógenos que afecta al 10-20% de las mujeres en edad fértil. Aunque no se conocen sus causas, existen varias teorías al respecto. Si bien se cree que podría estar relacionada con un desequilibrio del sistema inmunitario,  factor genético es también determinante. La endometriosis sucede cuando algunos fragmentos de endometrio -la capa más interna del útero- se encuentran en la superficie exterior de los órganos pélvicos cercanos al útero. Esta enfermedad es una de las causas de infertilidad femenina, pero también produce dolores antes o durante la menstruación y/o durante las relaciones sexuales, menstruaciones irregulares, fatiga crónica, problemas digestivos y emocionales derivados de esta condición.

El tratamiento de la endometriosis va desde analgesia para aliviar el dolor, tratamientos hormonales para mitigar la acción de los estrógenos y cirugía para los casos más graves. Asimismo hay muchas medidas higienico dieteticas y terapias alternativas como la acupuntura que pueden ayudar a las mujeres que la sufren. Una  dieta adecuada resulta muy importante en la endometriosis, ya que, al igual que existen ciertos alimentos que son totalmente recomendables para aliviar sus síntomas y restablecer los equilibrios hormonales, existen otros que son bastante inadecuados.

mejorar la endometriosis con la alimentaciónSi bien la aparición o no de esta enfermedad no parece tener nada que ver con la dieta, si existe una relación directa entre esta y el síndrome de colon irritable y otras afecciones digestivas como la celiaquía. Por este motivo,  la alimentación y una serie de factores, como el desequilibrio hormonal, la inflamación, el dolor o los problemas digestivos, pueden influir en la enfermedad. Para mejorar la calidad de vida de estas pacientes debemos saber qué alimentos la empeoran y cuales mejoran los síntomas y el desarrollo de la enfermedad, y por lo tanto, deben incluirse en la dieta de una mujer con endometriosis.

Entre los favorables están aquellos ricos en ácidos grasos esenciales, pues favorecen la formación de prostglandinas “buenas” e inhiben la producción de prostaglandinas de serie 2, responsables del dolor, la inflamación y los calambres. También son recomendables los alimentos ricos en fibra, ya que ayudan a disminuir los niveles de estrógenos y a regular el tránsito intestinal, ayudando así a aliviar los problemas con la digestión que sufren muchas mujeres con endometriosis. Los alimentos que favorecen la creación de la flora intestinal también son muy recomendables y por supuesto, la fruta y verdura; un estudio de 2004 afirma que las mujeres que comen vegetales verdes más de dos veces al día tienen un 70% menos probabilidad de padecer endometriosis que las mujeres que consumen vegetales menos de 6 veces por semana.

Así, los alimentos a evitar son aquellos que puedan aumentar el desequilibrio hormonal o promover la inflamación. De entre estos, destaca el gluten; una investigación de 2009 concluyó que existe una relación directa entre la endometriosis y la enfermedad celíaca -intolerancia al gluten-. Aunque no está claro por qué, parece que existe una relación directa entre el gluten y la endometriosis, ya que, parece comprobado que cuando se elimina el gluten de la dieta, el dolor disminuye y puede incluso a desaparecer en algunos casos, probablemente por la mejora del tránsito intestinal y la menor distensión de los intestinos. Por otro lado, los productos lácteos, al ser difíciles de digerir, también están desaconsejados, como también lo está la carne roja; un estudio de 2004 demostró que las mujeres que comían carne roja frecuentemente tenían muchas más posibilidades de padecer endometriosis que aquellas que lo hacían menos de 3 veces por semana. Por otro lado, la carne de cerdo es la que más toxinas almacena, razón por la cual, también resulta desaconsejada cuando se padece endometriosis; el mismo estudio en el que se mencionaba la carne roja, mostraba que aquellas mujeres que consumían cerdo más de 3 veces por semana, tenían un 80% más de posibilidades de sufrir endometriosis. Asimismo, la soja, aunque pueda parecer un alimento muy saludable, contiene elevadas cantidades de isoflavonas, que son fitoestrogénicas, es decir, contribuyen al aumento de los estrógenos, y estos a su vez, tienen una influencia negativa en el desarrollo de la endometriosis. Asimismo, debemos evitar al máximo los alimentos procesados y aquellos que contengan aditivos artificiales; el azúcar; el café y el té; los alimentos que contengan ácidos grasos araquidónicos y linoleico, ya que son esencialmente grasas de origen animal, así como el aceite de girasol y de maíz, ya que son precursores de las prostaglandinas “malas”.

Una alimentación cuanto más sana y natural resulta fundamental en cualquier etapa de nuestra vida; eliminar los alimentos procesados y reducir el consumo de carnes y grasas animales es una recomendación extensible a cualquier persona de todas las edades. Aplicar estos principios cuando se sufre endometriosis pasa a convertirse en algo más que recomendable.