¿Natación en invierno? Mantén a raya la cistitis

¿Natación en invierno? Mantén a raya la cistitis

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Nadar es uno de los deportes más completos que existen porque se ejercita todo el cuerpo. Además, está recomendada para todo el mundo, sin importar la edad o condición física. Si te gusta nadar, te relaja y hace que te sientas en forma, el invierno no es impedimento para seguir practicando este ejercicio tan completo. Las piscinas climatizadas nos permiten continuar con este deporte.  

Si nadas en invierno, ¡prevención!

Ten en cuenta que algunos materiales sintéticos con los que se fabrican los bañadores hacen que la piel de la zona íntima no respire adecuadamente. Este es un hecho que puede alterar las secreciones vaginales. Pero, además, el agua de las piscinas contiene cloro. El pH de la vagina, al entrar en contacto con esta agua, puede provocar un cambio en la microbiota de la vagina. Y, además, la humedad que provoca el bañador mojado, favorece la aparición de las infecciones urinarias. 

Por tanto, si quieres seguir practicando natación en invierno, pero temes padecer una nueva cistitis, ¿por qué renunciar a seguir practicando este ejercicio tan completo? ¡Atenta a los consejos! 

Medidas preventivas para la natación en invierno

Es esencial, en todo momento, los cuidados y la higiene íntima. Siempre es aconsejable seguir una serie de medidas preventivas para evitar la aparición de las cistitis. En invierno también, por supuesto. Así que destacamos estos consejos para escapar de este problema:

  • Una ingesta adecuada de líquidos durante el día. La falta de hidratación es un factor de riesgo en el desarrollo de infecciones urinarias de repetición. Ingerir una cantidad adecuada de líquidos tiene un papel importante en la prevención de la cistitis. La ingesta de líquidos debe ser de al menos litro y medio o dos litros diarios. Además podemos consumir otros líquidos como infusiones, zumos, pero evitando el alcohol y los refrescos.
  • Orinar con frecuencia. Realizar micciones cada pocas horas, sin retener las ganas de ir al baño. En consecuencia, se debe realizar una micción completa sin dejar orina residual, ya que se propicia el crecimiento de las bacterias. 
  • Limpieza adecuada de la zona genital tras la evacuación siempre de delante hacia atrás. 
  • Tomar fibra de forma regular sobre todo si se trata de una persona con estreñimiento. 
  • Orinar después de mantener relaciones sexuales es un hábito que evitará en muchos casos la infección de orina. 
  • No realizar una higiene femenina excesiva. La utilización de jabones agresivos puede producir pérdida de la defensa a nivel local. 
  • No permanezcas con el bañador húmedo. La humedad del traje de baño o el cambio de temperatura que se da entre el agua y el exterior, produce enfriamientos bruscos en el vientre y la zona vaginal.

natación en invierno

Probióticos y arándano rojo contra las cistitis

Las guías sobre infecciones urológicas recomiendan consumir al menos 36 mg diarios de proantocianidinas, el componente activo del arándano. Por consiguiente, las mujeres que sufren infecciones urinarias de repetición y consumen este tipo de productos consiguen aumentar el tiempo libre de recidivas entre infecciones.

Además, se disminuye el riesgo de que las infecciones sean resistentes a determinados antibióticos que es uno de los principales problemas que nos podemos encontrar.

Por su parte, los probióticos, nos ayudan a mantener la flora intestinal y vaginal en perfecto estado, algo fundamental para prevenir las cistitis de repetición que están causadas, principalmente, por la E. Coli, bacteria que migra del intestino.

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