¿En qué consiste el rejuvenecimiento vaginal?

¿En qué consiste el rejuvenecimiento vaginal?

2560 1707 María Blanco Brotons

Las mujeres con la edad nos volvemos más interesantes, eso es verdad, sin embargo, los signos del envejecimiento pueden resultar bastante incómodos a veces. Las interesantes y fatigosas etapas por las que pasamos a lo largo de nuestra vida hacen que nuestro cuerpo cambie, y esos cambios van más allá de arrugas y canas. Nuestra zona íntima también envejece, lo que hace que para muchas sea algo incómodo y en ocasiones vergonzante. En este contexto, la cirugía vaginal se erige como hada madrina de nuestras partes bajas. Amigas, lucir una vagina más lozana ya es posible.

Son muchos los factores que producen cambios en la región vagina: embarazos, partos, fluctuaciones de peso o el proceso natural de envejecimiento son los más importantes; sin embargo, esta situación puede corregirse hoy en día mediante el rejuvenecimiento vaginal, un grupo de procedimientos que ayudan a apretar el canal vaginal y remodelar el área de la vulva externa. Estos tratamientos además de mejorar la apariencia de nuestra vulva también ayudan a solucionar otros problemas médicos derivados del envejecimiento, con lo que, su finalidad es mejorar la salud ginecológica de las mujeres y contribuir a su bienestar.

Los objetivos de los procedimientos de rejuvenecimiento vaginal, fundamentalmente, buscan:

-Tratar la incontinencia urinaria.

-Estrechar y tonificar el canal vaginal.

-Tratar la sequedad vaginal, un problema que suele provocar molestias en las relaciones sexuales.

-Intentar evitar o tratar cualquier prolapso genital.

-Mejorar el aspecto del aparato genital femenino.

-Mejorar las relaciones sexuales de la mujer.

Los procedimientos de rejuvenecimiento vaginal pueden hacerse de dos formas: quirúrgica, donde destacan la labioplastia o la vaginoplastia y de forma no quirúrgica, donde se emplean técnicas con láser o radiofrecuencia.

Tras analizar el historial médico, los síntomas y patologías de cada paciente, el especialista debe examinar a la mujer y en función de eso, debe proponer las posibles soluciones a su problema.

Entre los diversos procedimientos que existen, encontramos:

Labioplastia. La labioplastia es una cirugía menor para la parte externa de la vulva que consiste en la eliminación del exceso de piel del labio interno o externo. También puede realizarse a la inversa, colocando injertos de grasa en los labios mayores para mejorar el volumen de los mismos.

Vaginoplastia. Esta intervención busca reparar el canal de la vagina, reduciendo su diámetro y devolviendo el tono a los músculos. A esta intervención se le conoce también como “reparación anterior y posterior”. En ella el especialista tensa los músculos del suelo pélvico colocando suturas dentro del canal vaginal para crear una especie de corsé y reducir el diámetro del canal vaginal. Esta cirugía también puede realizarse con láser y se recomiendan varios días de descanso una vez realizada. Su principal función es tratar el prolapso y la incontinencia urinaria.

Ácido hialurónico. Esta técnica funciona bien en casos moderados y permite dar volumen a los labios superiores, mejorar la mucosa vaginal, tratar la sequedad vaginal y aumentar el punto G. Para realizarla el médico inyecta ácido hialurónico a lo largo del canal vaginal para estrecharlo, con una aguja muy fina con una técnica de multipuntos.

Lipofilling. Es un tratamiento intra vaginal para estrechar el canal interno en caso de laxitud vaginal moderada. Es una cirugía de mínima invasión, que se hace con anestesia local, donde el cirujano extrae grasa de una zona donante con liposucción para después inyectarla en la vagina. Es una técnica también válida para restaurar la mucosa vaginal y el punto G.

Liposucción del monte de Venus y/o lifting del pubis. Estas técnicas permiten recuperar la tonicidad de la piel o bien eliminar un exceso de grasa localizada en esta zona.

Procedimiento con radiofrecuencia. Este es un procedimiento con ondas electromagnéticas que generan calor con el fin de remodelar las fibras de colágeno y mejorar la elasticidad del área vaginal. Es ambulatorio, no requiere el uso de anestesia y el paciente puede retomar sus actividades cotidianas casi de inmediato, incluyendo deportes y relaciones íntimas. Cada sesión dura unos 30 minutos. Se recomiendan de cinco a seis tratamientos con un período de tres a cuatro semanas de por medio.

Láser: existe un láser que aplicado de forma específica sobre la mucosa vaginal y vulva puede rejuvenecer esta zona. Consiste en aplicar la luz del láser sobre la mucosa, que  ayuda a mejorar la producción de  colágeno de la zona. No requiere ingreso. Dura tan solo entre 5-15 minutos y se puede realizar de forma ambulatoria. 

El hecho de que en el último año la demanda de este tipo de tratamientos haya aumentado un 15% es un claro indicador de que las mujeres cada vez somos más conscientes de la importancia de nuestra salud ginecológica. Aunque solemos atribuir motivos meramente estéticos a estos tratamientos, lo cierto es que también son innegables los beneficios que tienen para nuestra salud. Que estos temas estén sobre la mesa, se despojen de tabúes y se entienda que las mujeres seguimos utilizando nuestros genitales pasada cierta edad, es sin duda una buena noticia que debemos celebrar.

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