¿A qué se deben los dolores menstruales o la dismenorrea?

¿A qué se deben los dolores menstruales o la dismenorrea?

1080 768 Daisy Rosas

Muy pocas mujeres somos ajenas al dolor menstrual, científicamente denominado dismenorrea. Seguro conocemos a más de una amiga o familiar con unos dolores que llegan a ser incapacitantes para el desarrollo normal de su vida. Y es que, se estima que entre el 40 y el 70% de las mujeres padecen dolores menstruales y que entre el 1 y el 15% de los casos, estos se presentan con una intensidad realmente severa. Como nos pasa a tantas y está asociado a algo que ocurre de manera natural y que no suele ser indicador de ninguna enfermedad grave, se tiende a quitarle importancia, cuando en algunos casos, puede llegar a ser un trastorno con bastante relevancia en la vida de las mujeres.

Los dolores de regla suelen ser palpitantes y tener lugar en la parte baja del abdomen. Pueden ir acompañados de dolor en la parte baja de la espalda y/o caderas y piernas, náuseas, diarrea y dolores de cabeza. La intensidad de estos varía muchísimo entre las mujeres, pudiendo percibirse como una simple molestia hasta un dolor agudo y debilitador.

Tipologías de dismenorrea

La dismenorrea se clasifica en dos tipos: primaria y secundaria. La primaria es la causa más común de dolor menstrual y es cuando este dolor no es causado por ninguna otra condición y aparece desde las primeras menstruaciones. Se produce porque durante la expulsión del tejido del endometrio los músculos del útero se contraen y relajan para eliminar el exceso de sangre y tejido fuera del cuerpo, esto comprime los vasos sanguíneos y limita el flujo de oxígeno y sangre en el útero, lo que provoca dolor. Además, para ayudar al útero en este trabajo, se generan prostaglandinas, unas hormonas que hacen que estos músculos se contraigan y relajen y que se cree que aumentan la intensidad del dolor. También se piensa que influyen en el modo en el que el dolor es percibido por el cerebro. Se ha relacionado un mayor número de prostaglandinas no sólo con el dolor, sino también con la diarrea, las jaquecas, náuseas y vómitos menstruales. Es decir, que la dismenorrea primaria es el resultado de un desequilibrio químico del cuerpo y de las contracciones uterinas que forman parte de un proceso natural, no existe una patología ginecológica como causa de dolor. Sin embargo, en la secundaria si que existe.

La dismenorrea secundaria se produce a consecuencia de otros trastornos clínicos que afectan al útero u otros órganos reproductivos, como la endometriosis, los miomas, la enfermedad inflamatoria pélvica, ciertas infecciones de transmisión sexual, tener un DIU e incluso el estrés y la ansiedad.

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Mientras que la dismenorrea primaria suele comenzar en la juventud y va desapareciendo a medida que las mujeres se hacen mayores -muchas veces, el dolor mejora después de haber dado a luz-, la dismenorrea secundaria a menudo comienza más tarde en la vida y con el tiempo, en lugar de mejorar, tiende a empeorar.
Por muy común que creamos que sea, se debe consultar al médico cuando el dolor menstrual es muy frecuente,  intenso o los calambres repentinamente empeoran. Asimismo, también es motivo de consulta médica si teniendo más de 25 años aparecen dolores severos por primera vez, si estos están acompañados por fiebre y si hay dolor incluso cuando no se está en el periodo menstrual.