¿El estrés puede afectar mi salud reproductiva? ¿cómo puedo identificarlo y tratarlo?

¿El estrés puede afectar mi salud reproductiva? ¿cómo puedo identificarlo y tratarlo?

¿El estrés puede afectar mi salud reproductiva? ¿cómo puedo identificarlo y tratarlo?

1080 720 María Blanco Brotons

Uno de los factores externos que más afecta a nuestro estado físico y mental es el estrés. Su relación con los problemas de infertilidad y esterilidad es algo que está cada vez más sobre la mesa, y si bien es cierto que aún hoy sigue siendo un misterio la relación exacta que les une, el impacto de este sobre nuestra salud reproductiva es imposible de ignorar.

Se sabe que el estrés afecta de manera significativa reduciendo la probabilidad de que una mujer pueda quedarse embarazada de manera natural, e incluso cuando se recurre a técnicas de reproducción asistida. Las mujeres con altos niveles de estrés pueden llegar a ovular hasta un 20% menos y la posibilidad de que sus óvulos sean fecundados disminuye un 30%. Una situación de estrés excesiva puede incluso llevarnos a la supresión del ciclo menstrual; en casos menos graves puede causar anovulación o ciclos menstruales irregulares. Además, cuando la glándula pituitaria se activa por el estrés, también se producen mayores cantidades de prolactina, lo que puede ocasionar irregularidades en la ovulación.

estrés

Por otro lado, y dado que el aparato reproductor femenino contiene receptores de catecolamina en respuesta del estrés pueden afectar a la fertilidad, al interferir en el transporte del óvulo y los espermatozoides a través de las trompas de Falopio o alterando el flujo sanguíneo uterino. Pero las mujeres no son las únicas que pueden ver su fertilidad comprometida por culpa del estrés; en los hombres puede influir negativamente en la calidad de su líquido seminal. Además el estrés también puede suprimir la libido, -tanto en hombres como en mujeres- o ser la causa de la disfunción eréctil, dando como resultado una reducción en la frecuencia de relaciones sexuales, que a su vez también podría reducir la fertilidad.

Pese a que aún no comprendemos completamente los complejos procesos que pueden entrar en juego en la relación entre el estrés y su influencia en el sistema reproductivo, si tenemos claro que, si queremos concebir, mejor trabajar para alejar el estrés.

¿Cuáles son los posibles síntomas para detectar que estamos sufriendo de estrés?


– Dificultad para concentrarse o pensar en otra cosa que no sea el problema de infertilidad
– Disminución de la habilidad para cumplir tareas
– Cambios en los hábitos de sueño, en el apetito o peso
– Sentir depresión por períodos prolongados de tiempo, alejarse de amigos, familia o colegas, necesitar recurrir al uso de alcohol o drogas, tener pensamientos sobre la muerte o el suicidio…

Asimismo, es importante diferenciar entre el estrés interno y el externo. El primero surge cuando no somos capaces de lograr las metas establecidas por uno mismo, mientras que la tensión externa es creada por familiares, amigos, trabajo… Podemos trabajar para controlar muchos de los factores generadores de estrés; existen multitud de métodos, pero no todos funcionan igual para todo el mundo.

Ponerse en manos de un especialista que sepa guiarnos y ayudarnos a encontrar la mejor terapia anti estrés puede resultar de ayuda, no solo para quedarnos embarazadas, sino para mejorar nuestro estado físico y mental.

Fuentes:

https://www.ginefiv.com/ei_estres_infertilidad.aspx
http://www.udg.mx/es/noticia/estres-cronico-afecta-salud-reproductiva-humana-y-animal
https://www.quironsalud.es/blogs/es/aventura-madre/altos-niveles-estres-ansiedad-hacen-ovular-20-menos