Histerosalpingografía, ¿una prueba que permite lograr el embarazo?

Histerosalpingografía, ¿una prueba que permite lograr el embarazo?

1062 768 María Blanco Brotons

Cuando una pareja acude a un centro de reproducción asistida sin tener muy claras las razones por las que no consiguen un embarazo, una de las pruebas que el médico puede prescribir a la mujer es la llamada histerosalpingografía, -a veces también se le llama histerograma, uterosalpingografía, uterotubografía o sencillamente HSG-, para descubrir el estado de la fertilidad de la paciente.

Esta prueba se realiza en tiempo real con un tipo de radiografía llamada fluoroscopia y un medio de contraste soluble en agua. Durante la prueba, el útero y las trompas de Falopio se llenan con el medio de contraste de manera que el radiólogo puede usar la fluoroscopia para valorar, no sólo la morfología uterina, sino también la permeabilidad de las trompas, según lo cual, se podrá optar por una determinada técnica de reproducción asistida u otra. Generalmente, esta prueba se realiza junto con una ecografía y un estudio hormonal para conocer la capacidad ovulatoria de la mujer.

Aunque hay muchas mujeres que sienten temor ante esta prueba, es importante que sepan que se trata de un procedimiento sencillo y rápido. La paciente se coloca en una mesa de examen, sentada y con los pies en estribos. Primero se introduce un espéculo por la vagina para limpiar la zona y posteriormente se pasa un pequeño tubo para llenar el útero y las trompas de líquido. Gracias a este, las radiografías pueden evidenciar si existe algún bloqueo en el canal o algún tipo de malformación en la cavidad uterina. En general la prueba no dura más de 30 minutos y aunque hay quienes afirman sufrir dolor mientras se les realiza, hay otras mujeres para quienes simplemente supone una pequeña molestia.

HisterosalpingografíaSi bien el procedimiento es sencillo, hay ciertos pasos y condiciones previas que hay que tener en cuenta: lo primero es no estar embarazada, por eso, la HSG se suele practicar unos tres días después de haber terminado con el sangrado de la regla, pero nunca después de haber superado el décimo día de ciclo, así se aseguran de que no existe riesgo de embarazo. Si se sufre alguna infección genital no se debe realizar la prueba, por ello es recomendable que el ginecólogo le prescriba un antibiótico para antes y después de la misma y de este modo, no tener la infección antes y tampoco que se genere después. Tampoco se debe realizar si se tiene alguna enfermedad inflamatoria activa. Asimismo, también se recomienda que se administre un sedante antes de la prueba, para minimizar cualquier potencial dolencia o incomodidad.

La histerosalpingografía es una de las pruebas más importantes por todo lo que se puede descubrir tras ella. Según sus resultados, el diagnóstico podrá ser de cotte positivo, que significa que las trompas son permeables y por tanto se observa que el contraste pasa por las dos trompas y es expulsado a la cavidad abdominal. O bien, de cotte negativo, es decir, que una o las dos trompas se encuentran obstruidas y por tanto no dejan pasar el contraste. Si la obstrucción se da en una sola trompa, el embarazo natural no es imposible, pero sí más complicado. Si afecta a los dos conductos, seguramente se recomiende la técnica de Fecundación in Vitro, aunque en cualquier caso, será el médico especialista quien expondrá las mejores opciones para cada caso particular.

Además, en ocasiones, la histerosalpingografía puede abrir las trompas de Falopio que están obstruidas, permitiéndole a la paciente quedar embarazada después, por esta razón, algunos ginecólogos recomiendan mantener relaciones pocos días después de realizarse la prueba.