La hormona antimülleriana: conoce el estado de tus óvulos

La hormona antimülleriana: conoce el estado de tus óvulos

1080 768 Daisy Rosas

A diario, miles de mujeres están considerando visitar un experto en reproducción asistida para revisar las causas de por qué aún no han podido quedarse embarazadas, y revisar qué opciones tienen para no seguir dejando el tiempo pasar. Esa es una muy buena decisión pues en la actualidad existen muchos adelantos que pueden ayudar a lograr lo que tanto desean.

Si tu estás en esta situación, una de las primeras cosas que seguramente querrán evaluar los médicos es tu reserva ovárica, es decir, conocer el estado de tus óvulos y la capacidad funcional de tus ovarios. Las mujeres nacemos con una dotación ovárica finita de alrededor de un millón de ovocitos, de los cuales sólo 400 aproximadamente llegarán a ser ovulados. Para conocer esto, los especialistas en la materia tienen dos opciones: realizar un recuento de los folículos antrales a través de una ecografía transvaginal junto con un análisis hormonal basal (FSH, estradiol, etc.) o a través de la medición de la hormona antimülleriana (AMH).

Esta sencilla prueba con este nombre tan raro, no es más que un marcador endocrino que refleja no sólo la cantidad de folículos ováricos, sino también, la calidad ovocitaria. Se dice que AMH es producida sólo por los “folículos saludables” que darán lugar a un ovocito de calidad. Además, es un análisis que puede realizarse en cualquier momento del ciclo menstrual a diferencia del recuento de folículos antrales que debe realizarse entre el 3ero y 5to día del ciclo.

Nuestra reserva ovárica es inversamente proporcional a nuestra edad, de forma que cuanto más cerca de los 40 estemos, menor cantidad y calidad ovocitaria tendremos. Según la web reproduccionasistida.org, esta hormona regula el desarrollo de los óvulos y evita que en cada ciclo se derroche una cantidad excesiva de folículos ováricos; por lo que, dicho de otra manera, a mayor nivel de AMH, mayor es el número de folículos presentes y por lo tanto mayor es la cantidad de óvulos disponibles.

Adicionalmente, esta prueba que se hace con un simple examen de sangre, puede serte de ayuda si deseas posponer para más adelante la maternidad o si evalúas someterte a un tratamiento de fecundación asistida. En el primer caso, el conocer tu nivel de AMH puede ayudarte a comprobar tu potencial de fertilidad y saber si puedes dejar “la tarea” para después; en el segundo caso, los niveles de AMH pueden ayudar a los especialistas a orientarte acerca de cuáles de las opciones de tratamiento debes seguir en función de tu reserva ovárica.

Como siempre decimos, no entres en pánico si el resultado de los niveles de la hormona antimülleriana son bajos, sino más bien te sugerimos que te sientes a evaluar qué opciones tienes a mano tomando en cuenta cuándo quieres entrar en la maternidad. A este respecto, queremos concluir con estas recomendaciones de la Dra. Ana Fabregat, del Instituto de Medicina Reproductiva Bernabéu:

  • Si tienes una pareja estable y quieres tener descendencia, toca evaluar la posibilidad de adelantar los planes lo antes posible.
  • Si tienes pareja estable pero no quieres embarazarte todavía, existe la opción de la vitrificación, en donde por medio de un tratamiento de reproducción asistida, se obtienen ovocitos y se congelan para luego ser utilizados cuando lo consideres adecuado.
  • Si no existiera pareja estable y quisieras posponer tu maternidad, igualmente es posible vitrificar los ovocitos  a la espera del momento adecuado para su fecundación.

Esperamos que esta información contribuya a alcanzar lo que tanto deseas. Recuerda que en  WOOM siempre estaremos a tu lado durante este importante camino ofreciéndote contenidos, herramientas y una de red de soporte en donde podrás conseguir profesionales y mujeres que buscan lo mismo que tu: la concepción.