¿La hiperprolactinemia afecta a la fertilidad?

¿La hiperprolactinemia afecta a la fertilidad?

1080 768 María Blanco Brotons

Existe una hormona que se llama prolactina que segrega la hipófisis y que, fundamentalmente, estimula la producción de leche durante la lactancia. Aunque los hombres nunca puedan amamantar de forma natural, su hipófisis también segrega prolactina y a ellos esta hormona les afecta en su función adrenal, su equilibrio electrolítico, el desarrollo de los senos, la libido e impotencia y a la producción de espermatozoides. Normalmente, tanto los hombres como las mujeres no embarazadas tienen unos pequeños niveles de prolactina en la sangre, que son controlados por otras hormonas que las inhiben, como la dopamina o la serotonina. Cuando el cuerpo produce una cantidad excesiva de prolactina en la sangre tanto de hombres como de mujeres no embarazadas, se origina el trastorno que da título a este artículo: la hiperprolactinemia.

Durante el embarazo las mujeres tienen unos niveles de prolactina muy altos con el fin de ayudar al cuerpo a producir leche y ampliar las glándulas mamarias para poder amamantar. En esos momentos, los altos niveles de prolactina inhiben la ovulación y por lo tanto, se produce una situación de infertilidad. Cuando las mujeres no están embarazadas, la prolactina también ayuda a regular el ciclo menstrual, sin embargo, cuando hay hiperprolactinemia se altera la regulación de los ovarios disminuyendo su actividad, se interfiere en la producción normal de estrógenos y progesterona y por lo tanto, se produce una alteración del ciclo menstrual provocando esterilidad por falta de ovulación. Se cree que casi un tercio de las mujeres en edad fértil que tienen períodos irregulares y ovarios normales, tienen este trastorno, que les dificulta, inevitablemente, quedarse embarazadas.

Hiperprolactinemia

La hiperprolactinemia, aunque es un problema que se presenta de manera más común entre las mujeres, también puede afectar a los hombres, y, de igual manera, ver comprometida su fertilidad. En ellos los niveles altos de prolactina pueden causar galactorrea, impotencia, reducción de deseo sexual e infertilidad. Además, la hiperprolactinemia en los hombres no tratada puede hacer que este produzca menos, o ningún, espermatozoide.

Hay tres causas fundamentales que originan este trastorno hormonal. Por un lado, existen causas fisiológicas que pueden elevar de manera transitoria, o permanente, los niveles de prolactina, entre ellas destaca el embarazo, el estrés, el ejercicio excesivo o la falta de sueño. Otra de las causas que provocan hiperprolactinemia se encuentran en fenómenos externos como el consumo de ciertos psicofármacos y medicamentos.  Finalmente, también puede estar causada como consecuencia de otras enfermedades del sistema endocrino, como hipotiroidismo, el síndrome de los ovarios poliquísiticos, tiroiditis linfocítica o por un prolactinoma – que es un tumor, generalmente benigno, que se sitúan en la glándula pituitaria-.

La mayor parte de las veces, nuestro cuerpo nos envía señales cuando hay un exceso de los niveles de prolactina; las mujeres sufren periodos irregulares o ausencia de regla, sequedad vaginal y producción de leche materna cuando no se está embarazada mientras que los hombres acusan disfunción eréctil, agrandamiento de pechos, reducción de masa muscular y vellosidad. Además, tanto los hombres como las mujeres con este trastorno suelen ver disminuida su libido. Sin embargo, también hay otras personas que no experimentan prácticamente ningún síntoma.

Para diagnosticar hiperprolactinemia se suele realizar un análisis de sangre, y en caso de que se aprecien unos niveles altos se realizan más pruebas destinadas a determinar el nivel de hormona tiroidea en sangre y la causa que lo estuviera provocando. El tratamiento depende sobre todo de la causa , pero también de la intensidad de los síntomas.