¿Sangrados intermenstruales? ¡Identifica a qué se deben!

¿Sangrados intermenstruales? ¡Identifica a qué se deben!

1080 768 María Blanco Brotons

Las mujeres estamos acostumbradas a sangrar una vez al mes. Todas reconocemos a nuestra querida menstruación: la tenemos durante toda nuestra etapa fértil; dependiendo de cada mujer llega cada veintipico días -en algunos casos cada treinta o treinta y pocos-; dura entre 3 y 6 días; es de color rojo brillante y nos hemos acostumbrado a ella, a nuestros síndromes premenstruales y a nuestros métodos para hacerla pasar desapercibida en el día a día.

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Sin embargo, la biología de vez en cuando nos tienen preparada otra sorpresita, y nos obsequia con sangrados extra. Estos, llamados intermenstruales, y debido a que su origen puede deberse a múltiples situaciones, lo sufren en algún momento de su vida un gran número de mujeres. A estos no hay que acostumbrarse y ante su incómoda visita debemos acudir al médico, quien determinará la mejor manera de deshacernos de ellos.

¿Qué es el sangrado intermenstrual?

Se habla de sangrado intermenstrual para referirse a todo tipo de sangrado vaginal que ocurra entre períodos menstruales, o bien después de la menopausia. Estos pueden deberse a diversos motivos, algunos de ellos no revisan gravedad y sin embargo otros, pueden ser indicadores de enfermedades importantes, como cáncer, por eso, si tenemos cualquier tipo de sangrado intermenstrual es importante acudir al médico para que sea este quien determine la causa y así su tratamiento.

Si observamos que tenemos un sangrado que no corresponde a la menstruación, lo primero que debemos hacer es comprobar si efectivamente procede de la vagina, y no del recto o la orina. Para ello, lo más efectivo y sencillo es ponernos un tampón, así comprobaremos que la fuente del sangrado es la vagina, el cuello uterino o el útero.

Teniendo la fuente confirmada, debemos encontrar la causa, pues si bien en la mayoría de los casos se debe a cambios anatómicos de carácter benigno o alteraciones hormonales, también pueden ser síntomas de patologías graves que deben ser detectadas con rapidez. Hasta un 10% de las mujeres que sufren este tipo de sangrados anormales tienen más riesgo de sufrir cáncer que aquellas que no los tienen.

¿Cuáles son las causas?

Entre todas las causas que originan estos sangrados, además de las alteraciones hormonales o el cáncer o precáncer de útero se encuentran los miomas o pólipos uterinos o en la cérvix; inflamación o infección del cuello uterino; el uso del DIU o el inicio o suspensión de otros métodos anticonceptivos orales con hormonas; haberse practicado un raspado uterino, una biopsia u otro procedimiento en el cuello uterino o el endometrio; haberse producido o un embarazo, o un aborto espontáneo; un embarazo ectópico u otras complicaciones del embarazo; algunas lesiones vaginales como verrugas genitales, pólipos, venas varicosas o infecciones de transmisión sexual; sequedad vaginal; trastornos de la tiroides o incluso simplemente estrés.

Dada la diversidad del origen de este síntoma, el médico, a parte de escuchar el resto de síntomas que acompañen a la hemorragia, suele realizar pruebas tales como cultivos cervicales -para descartar enfermedades de transmisión sexual-, análisis de sangre -para valorar la función tiroidea y ovárica-, colposcopia y biopsia del cuello uterino, citología vaginal, ecografía de la pelvis y una prueba de embarazo, para llegar a un diagnóstico que confirme su origen y pueda así, recetarse un tratamiento.

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Por lo general estos sangrados no revisten importancia clínica y son fácilmente tratables; sin embargo, especialmente cuando son abundantes y se producen también al mantener relaciones sexuales. También hay que tener en cuenta que este problema puede generar anemia crónica y dolor pélvico, así como un obstáculo para el desarrollo normal de la actividad profesional y social, por ello, es realmente importante acudir al médico cuando aparecen sangrados vaginales no identificados.

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