SIDA, ¿puedo contagiar a mi bebé durante el embarazo?

SIDA, ¿puedo contagiar a mi bebé durante el embarazo?

1080 768 Daisy Rosas

El SIDA es la fase más avanzada de la enfermedad causada por el VIH o virus de la inmunodeficiencia humana. Este virus se propaga por contacto con la sangre, el semen, el líquido preseminal, las secreciones vaginales y rectales o la leche materna; así, la transmisión maternoinfantil es la forma más común de infección por VIH en los niños.

Sin embargo, desde que el SIDA comenzara a aparecer como epidemia en los años 80 hasta ahora, el enfrentamiento a la enfermedad en el embarazo ha cambiado mucho. Si bien, hasta hace 20 años se consideraba esterilizar a las personas portadoras del VIH, dada su poca posibilidad de sobrevivir y sobre todo, por la alta probabilidad de contagiar a su hijo, hoy en día, la situación es bien distinta. Hay incluso mujeres infértiles con VIH que son sometidas a terapias de reproducción asistida, algo totalmente impensable hace 15 años.

Transmisión al bebé

Se estima que, sin tratamiento, el riesgo de transmitir el VIH al bebé en el embarazo es del 30% o, incluso el 40%, si se amamanta al bebé. El contagio puede ocurrir durante el embarazo, durante el parto, especialmente si el parto es vaginal, y sobre todo durante la lactancia. Sin embargo, este porcentaje disminuye hasta menos del 1% si se administra el tratamiento adecuado durante el embarazo, lo que incluye vigilar la carga viral, tomar los medicamentos apropiados, evitar ciertos procedimientos del embarazo, practicar una cesárea si la carga viral es demasiado alta, y no amamantar.

Asimismo, ser VIH positiva conlleva más riesgo de sufrir complicaciones en el embarazo, como parto prematuro, restricción del crecimiento intrauterino o nacimiento del bebé sin vida. Estas circunstancias suelen darse en países en vías de desarrollo o en mujeres con casos más avanzados, cuyos sistemas inmunológicos están más comprometidos. Con un buen seguimiento médico y el tratamiento adecuado, no tiene por qué haber más problemas que en un embarazo normal.

Los avances de la ciencia aventajan la situación de los enfermos

Ser portadora del VIH ya no es hoy como lo era antes. Si la situación ha cambiado no es porque el virus sea menos letal, sino porque existen medicamentos que permiten compaginarlo mucho mejor con la vida. Además, muchas mujeres portadoras no saben que lo son, por eso, es sumamente importante que tanto tú como tu pareja realicéis las pruebas del VIH antes de quedar embarazada, ya que, si descubres que eres portadora administrar el tratamiento adecuado hará que se reduzca significativamente el riesgo de transmitir el virus a tu bebé y además, es crucial para proteger tu propia vida. Asimismo, todas las mujeres embarazadas deben someterse a las pruebas de VIH durante el primer trimestre, ya que, el medicamento retroviral para el bebé comienza a administrarse a partir del cuarto mes de embarazo y hasta el mes y medio de vida.

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El tratamiento varía mucho dependiendo de cada mujer, de la situación de su enfermedad, de su estilo de vida, de lo avanzado del embarazo, de si ya estás tomando retrovirales… por eso, es tan importante saber si somos portadoras con la mayor antelación posible. El mínimo porcentaje de contagio de madre a hijo se logra siempre que la mujer reciba el tratamiento indicado y sea consciente de su situación y de aquello que debe y no debe hacer.