5 razones que disminuyen el deseo sexual durante la búsqueda del embarazo

5 razones que disminuyen el deseo sexual durante la búsqueda del embarazo

1000 665 Daisy Rosas

Desde fuera es fácil pensar que una pareja que está buscando un embarazo disfruta de más y mejores relaciones sexuales que una pareja que no lo está. Si buscas un bebé, es importante tener una activa vida sexual, además no hay que usar protección, algo que en muchos casos libera y nos quita una preocupación. Sin embargo, no siempre es una etapa en la que las parejas pasan por sus mejores momentos de deseo sexual, ni por los más divertidos.

Cuando una pareja decide buscar un embarazo no tiene muy claro cuánto tiempo les va a llevar. Claro que la mayoría da por hecho que a penas les llevará unos meses, y afrontan sus relaciones sexuales con, incluso, más intensidad de cómo se había estado haciendo hasta ahora, pues en esta nueva situación, se hace, además de por placer, por un fin que les llena de ilusión y alegría, y que incluso supone un paso más en afianzar la relación. Y es que, por muy divertida que una situación sea al principio, el tiempo y las presiones son dos terribles factores que pueden dar la vuelta a la tortilla y convertir aquello que se mostraba con una ventaja en uno de los mayores problemas.

deseo sexual

Así, encontramos en la rutina sexual el primer factor que puede hacer disminuir el deseo sexual durante la búsqueda de un embarazo. El deseo no es como las matemáticas, no se basa en principios fijos, estables e incuestionables. El deseo es libre y contradictorio, por eso, nada peor que la rutina para castrarlo. Entonces, ¿cómo hacer convivir dos conceptos tan opuestos?, aquí es cuando entra en juego la imaginación: no hacer de vuestras relaciones sexuales un trámite mensual, asumirlo como vuestros momentos más locos y libres del mes, os ayudará a alejar la rutina y a hacer volar el deseo.

En la misma línea, otro factor que puede contrarrestar el deseo es limitar las relaciones a los días fértiles. En este caso, la abstinencia no sólo perjudica al tan impredecible deseo, sino también a los muy estudiados espermatozoides, para los que la abstinencia de más de 7 días, en contra de lo que se creía hasta hace poco, no les hace salir con más fuerza, si no que empeora la calidad seminal. Si bien practicar sexo los días fértiles es fundamental para conseguir un embarazo, constreñirse únicamente a esos días, no es nada beneficioso para una buena salud sexual de pareja.

Otra de las razones que puede alejar el deseo cuando se está buscando un embarazo son las múltiples presiones ante las que una pareja se ve sometida. Si esta vez será la definitiva, si lo estaremos haciendo bien, si hoy toca sí o sí, frustraciones, cansancio, las preguntas inoportunas de familiares, esa amiga que se ha quedado a la primera… es fácil que la búsqueda de un bebé genere estrés, lo que inevitablemente hace disminuir tanto al deseo sexual como a la excitación y al disfrute. Racionalizar las sensaciones o los sentimientos es una buena terapia en estos casos: piensa en ello todo lo que necesites, asume que puede no ser fácil y no tiene por qué llegar en los primeros seis meses o un año y por eso, no os ocurre nada. Es normal preocuparse, e incluso enfadarse, pero debemos procurar que todo eso se quede fuera de vuestras relaciones íntimas.

Otro factor que incide en el deseo son los hábitos de vida poco saludables. Ya hemos hablado en muchas ocasiones como el sedentarismo, la mala alimentación o los hábitos nocivos como las drogas, el alcohol o el tabaco afecta biológicamente a la fertilidad, pero no hay que olvidar que todos estos hábitos también afectan a nuestro estado de ánimo y por lo tanto a nuestras relaciones sexuales. Una mala alimentación sumada a la vida sedentaria no nos permitirá estar en forma y aumentará las probabilidades de que el cansancio le gane la batalla al deseo.

Finalmente, no debemos olvidar que buscar un bebé, -y posteriormente tenerlo y criarlo- pese a ser maravilloso, no es un camino de rosas. Si una pareja no atraviesa un buen momento, decidir tener un hijo, no suele ser la mejor idea. Afrontar una búsqueda que se alarga, en un momento de crisis de pareja, además dejar el deseo en una posición secundaria y accesoria, nos avanza que todo lo que vendrá después no terminará en buen puerto. Si estáis pasando por una crisis, es preferible solucionarla primero y después valorar si estáis en el momento ideal o si de verdad queréis tener un hijo juntos.