Condilomas, o qué son y cómo se tratan las verrugas genitales

Condilomas, o qué son y cómo se tratan las verrugas genitales

2560 1920 María Blanco Brotons

Las verrugas genitales son uno de los tipos más frecuentes de infecciones por transmisión sexual. Las transmiten el virus del papiloma humano (VPH) del que se calcula, que casi todas las personas sexualmente activas se contagiarán de al menos un tipo de este virus alguna vez en su vida.

Los condilomas son pequeñas protuberancias de color carne o gris, en su mayoría benignas, que pueden crecer en los tejidos húmedos del área genital; en las mujeres aparecen en las paredes de la vagina, la zona situada entre los genitales externos y el ano, el conducto anal y el cuello uterino. En los hombres, se suelen presentar en la punta o en el cuerpo del pene, en el escroto y/o en el ano. Asimismo, las verrugas genitales también pueden desarrollarse en la boca o en la garganta, cuando se mantienen relaciones sexuales orales con una persona infectada. Los condilomas se presentan solas, a veces son tan pequeñas y planas que no se pueden ver a simple vista, sin embargo, en ocasiones también multiplicarse y formar un aspecto como de coliflor. Pueden ocasionar picazón e incomodidad y a veces, sangrado durante el coito.

Factores de riesgo. 

Al ser una infección de transmisión sexual, existen unos factores de riesgo que nos pueden predisponer a contagiarnos, entre ellos, el más importante es mantener relaciones sexuales con distintas parejas sin utilizar ninguna protección de barrera. Asimismo, también puede aumentar el riesgo de contraer verrugas genitales haber tenido otra infección de transmisión sexual, haber tenido relaciones sexuales con una pareja cuyos antecedentes desconoces, iniciar la actividad sexual a una edad temprana o que nuestra pareja masculina tenga múltiples parejas sexuales.

¿Cómo podemos prevenirnos del VPH?

Hay dos maneras de prevenirnos del VPH, una es el uso de preservativo y la otra la vacunación. Sobre el primero, aunque sin duda utilizarlo reduce de forma significativa el riesgo de contraer verrugas genitales, hay que tener en cuenta que el VPH se transmite con contagio sexual, no solo por penetración, y el preservativo no cubre todas las superficies que pueden dar lugar al contagio. Por otro lado, la vacunación, protege de cuatro de las cepas del VPH que causan cáncer y también se usa para prevenir de las verrugas genitales.

En general, el pronóstico de curación de las verrugas genitales el bueno, ya que un alto porcentaje de las personas infectadas se curan por sí solas, gracias al sistema inmunitario, que es capaz de matar el VPH genital y resolver la infección sin ningún tipo de secuelas. Un pequeño porcentaje de casos se convierten en portadores crónicos en los que la infección puede recidivar o evolucionar hacia lesiones preneoplásicas o neoplásicas dependiendo del tipo de VPH.

Si las verrugas no causan molestias, es posible que no necesites tratamiento. Pero si incluyen síntomas como picazón, ardor y/o dolor, o si las verrugas son visibles y causan angustia emocional, el médico puede ayudarte a curar un brote con diferentes tratamientos. Sin embargo, las lesiones pueden regresar después del tratamiento. Ya que no existe un tratamiento para el virus en sí, sino que este se centra en hacer desaparecer las verrugas genitales. No existe un tratamiento que funcione con todos los casos de condilomas. Elegir el tratamiento que mejor nos va: cirugía; crioterapia; pomadas; líquidos; láser, etc… va a depender de factores como las características de las verrugas, la experiencia y el juicio de nuestro médico, los recursos disponibles, las preferencias del paciente, etc.

Es importante que todos los pacientes sepan que la mayoría de los tratamientos producen distintos efectos adversos como dermatitis o cicatrices, otros pueden ser tóxicos si se está embarazada… Asimismo, los factores que pueden afectar a la respuesta al tratamiento son la inmunosupresión, el correcto cumplimiento del mismo e incluso el tabaco.

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