¿Cuándo acudir a un sexólogo?

¿Cuándo acudir a un sexólogo?

1080 768 Daisy Rosas

Pese a los muchos tabús que todavía existen sobre este tema, la sexualidad es uno de los pilares fundamentales de nuestro bienestar personal y de la vida en pareja. Es saludable pensar en la sexualidad como un aprendizaje diario, pues va cambiando con nosotros a medida que evolucionamos y pasamos por las distintas etapas de nuestra vida. Aunque poder disfrutar de una sexualidad satisfactoria y placentera sea uno de los objetivos más deseados de la mayoría de las personas, la figura del sexólogo sigue siendo poco visitada. Si bien, nadie duda en decir que va al médico cuando le ocurre algo que atañe a su salud, pocos son los que confiesan o incluso se atreven a acudir a estos profesionales cuando identifican algún malestar en su vida sexual. Es hora de derribar falsos mitos y creencias que relacionan los problemas sexuales con una falta de masculinidad o de feminidad.

¿Cuándo acudir a un sexólogo o sexóloga? Cuando detectemos algún problema en nuestra vida sexual, tanto si vivimos en pareja como solos. Si no hablamos mucho con otras personas de estos temas o si nos hemos criado en un ambiente en el que se nos ha explicado poco sobre qué esperar de las relaciones sexuales, puede que te cueste identificar el problema, sin embargo, has de saber que existen muchas señales que te indican que es recomendable acudir a un sexólogo, por ejemplo: si no disfrutas en la cama, si las situaciones íntimas te producen ansiedad o nerviosismo, si te incomoda participar en conversaciones sobre sexo con tus amigas, si notas una pérdida repentina de la libido, si tienes dificultad para conseguir un orgasmo -sobre todo si este hecho resulta un problema para ti-, si notas que existe un desequilibrio en vuestra relación y este afecta a vuestra vida sexual, si te sientes presionada por alcanzar -o por dar- un orgasmo, si sientes que piensas demasiado en el sexo y crees que incluso te puedas estar convirtiendo en una adicta, si has sufrido un trauma sexual en el pasado, si tienes dudas sobre tu sexualidad…

¿Cuándo acudir a un sexólogo?Un buen sexólogo debe ser capaz de cubrir tres campos principales. Por un lado el relativo a la educación, ayudando a informar y resolver todas las dudas de sus pacientes. Por otro, una labor de consejería, sin juzgar, debe saber ofrecer alternativas para mejorar la intimidad en la pareja. Finalmente, se encarga de reasignar alternativas eróticas que ayuden a las parejas a mejorar su vida sexual a través de la terapia. Asimismo un sexólogo debe ayudarnos en la adaptación a los cambios en la sexualidad que se producirán a consecuencia de las diferentes etapas del ciclo vital, como el embarazo, la maternidad, la menopausia, las enfermedades, el envejecimiento…

El objetivo de la terapia sexual es ayudarnos a resolver los síntomas y problemas que nos preocupan y a que adquiramos las herramientas y los recursos necesarios para que podamos afrontarlos. Con el fin de aumentar la satisfacción y calidad de nuestras relaciones sexuales. Por eso, para que funcione bien, es preferible acudir en pareja.

En definitiva, el trabajo del sexólogo consiste en ayudarnos a definir cómo queremos vivir nuestra sexualidad, libre de prejuicios y estereotipos. Asimismo, ayuda a cambiar nuestra visión y nuestra forma de pensar sobre la sexualidad, adaptándola a las necesidades y deseos reales de cada pareja, dejando atrás las inseguridades y los bloqueos que tanto limitan a la hora de disfrutar. También ayuda a aumentar la confianza en nosotros mismos, para que nos sintamos cómodos en nuestra propia piel; trabaja por mejorar la complicidad en la pareja; muestra estrategias para pasar a la acción; anima a explorar la erótica propia para así potenciar la autoestima -fundamental para disfrutar de relaciones sexuales plenas-…

Tanto si tenéis dudas sobre algún aspecto de la sexualidad, como cualquier cuestión que identificáis como un problema, no lo dudes; una llamada a tiempo a tu sexólogo de confianza podrá ahorraros muchos disgustos.