Las ETS y la infertilidad; siniestros compañeros de viaje

Las ETS y la infertilidad; siniestros compañeros de viaje

1080 768 María Ángeles Requena González

Las enfermedades de transmisión sexual, -también conocidas por sus siglas ETS- han pasado a formar parte en los últimos años, de los primeros puestos en las listas de principales causas de infertilidad en hombres y mujeres. Entre todas ellas, la gonorrea y la clamidia se erigen como las más dañinas, aunque también lo son la sífilis, el herpes simple, la vaginitis, el VIH-SIDA, la tricomoniasis, citomegalovirus, papilomavirus, virus de Epstein-Bar, etc.

450 millones de casos nuevos al año

La OMS estima que al año se producen 450 millones de nuevos casos de ETS en el mundo. Estos excesivos números convierten a las enfermedades de transmisión sexual en la causa prevenible más común de infertilidad, además de poner de manifiesto una preocupante deficiencia en materia de educación sexual. En torno al 70% de los casos de infertilidad se deben a obstrucciones causadas tanto por virus como por bacterias u hongos presentes en las enfermedades de transmisión sexual. En las mujeres, estas obstrucciones se suelen situar en las trompas de Falopio y en los hombres en los conductos deferentes, lo cual impide la unión entre el óvulo y el espermatozoide de manera natural. Sin embargo, no es este el único problema que originan, en lo que a infertilidad respecta.

La gonorrea es una enfermedad causada por la bacteria Neisseria Gonorrhoeae. Tanto esta como la clamidia, originada por la bacteria Chlamydia Trachomatis, son infecciones que pueden llevar a las mujeres a padecer la enfermedad inflamatoria pélvica, que al inflamar las trompas de Falopio de manera crónica pueden dar lugar a cicatrices y adherencias fibrosas que llegan a obstruirlas impidiendo que el ovocito llegue al útero. Es muy importante detectar y tratar lo antes posible este tipo de infecciones; para ello, las visitas al ginecólogo de manera regular se vuelven imprescindibles, ya que estas enfermedades no siempre producen síntomas. En cualquier caso, si notamos mal olor vaginal o dolor pélvico deben saltarnos las alarmas y acudir al médico ante la posibilidad de tener una ETS.

Por su parte, tanto la gonorrea como la clamidia son las responsables de un 15% de los casos de infertilidad masculina. Estas bacterias pueden afectar tanto a las vías seminales como a los testículos, dañando su capacidad de producir suficientes espermatozoides que además estén sanos y que no vean comprometida la estructura del ADN. Un hombre infectado por clamidia, de manera crónica, puede presentar inflamación de los testículos y la próstata y/o afecciones de la uretra con la consecuente alteración del líquido seminal. Las infecciones además pueden provocar variaciones de pH, alterando así el medio seminal. Mientras que para las mujeres puede ser menos evidente, los hombres con una ETS tienen una sintomatología muy evidente, como secreción de pus por la uretra, dolor o sensación de ardor cuando se micciona.

Pero no sólo hemos de prestar atención a la gonorrea o a la clamidia; la infección por micoplasma genital es la tercera más frecuente. Estas bacterias se instalan en el moco cervical del cuello uterino disminuyendo la movilidad de los espermatozoides y en los hombres, se adhieren a los espermatozoides y empeoran su calidad y cantidad.

Las ETS se adquieren por contacto sexual sin usar preservativos. Las relaciones sexuales consideradas de riesgo son aquellas en las que existen múltiples parejas sexuales, las que se realizan con personas a las que se acaba de conocer o  con otras personas infectadas. Este tipo de relaciones son especialmente frecuentes entre los jóvenes o las personas sin pareja estable, por lo que, es muy importante conocer los riesgos a los que uno se expone cuando mantiene una relación sexual.

Decarga WOOM en Google Play y en la Apple Store

Los métodos anticonceptivos que no sean de bloqueo -como los preservativos- no nos protegen de las ETS, por lo que es de vital importancia hacer ver, especialmente a los jóvenes, que este tipo de enfermedades no son ninguna broma, y que si bien algunas de ellas ocasionan problemas realmente graves, como en el caso del SIDA, en otras que pudieran parecer menos serias en relación con las patologías, como el caso de la clamidia o gonorrea, si lo son en su relación con la fertilidad.