Mindfulness y sexo ¿Cómo lograr la concentración 100%?

Mindfulness y sexo ¿Cómo lograr la concentración 100%?

1080 768 María Blanco Brotons

En estos tiempos que corren si hay algo realmente difícil -especialmente siendo mujer, ya que la multitarea parece congénita a nuestro cerebro- es concentrarse en una sola cosa. Trabajo, amigos, todas esas cosas pendientes que tenemos por hacer, ese libro que te tiene absorta, un video graciosísimo que acabas de ver en youtube, ese viaje por el que suspiras y sobre el que ya estás pensando rutas, problemas sin resolver… y si a todos estos múltiples factores le sumamos la búsqueda del bebé, es habitual que nos encontremos en plena relación sexual, -precisamente esos momentos en los que sólo quieres espacio para los dos-, con la mente poblada de todo tipo de pensamientos, menos a lo que debemos estar. ¿Cómo los sacamos? ¿qué hacemos para decirles que “por favor, este no es vuestro momento”? Puede que en el mindfulness esté la solución.

Seguramente ya hayas escuchado esta palabra, pues está muy de moda últimamente. Si bien este concepto ya se utilizaba en la psicología clínica y psiquiatría en los años 70, ha sido en la última década cuando ha comenzado a recibir una atención notoria en todos los ámbitos de la sociedad. El mindfulness es un concepto psicológico que se basa en la idea de la conciencia plena. Aunque sus raíces se encuentran en el budismo, el mindfulness es ajeno a cualquier componente o terminología oriental o religiosa.

Al trasladar los principios del mindfulness al sexo, lo que estamos haciendo es disfrutar de un acto sexual pleno, en el que los cinco sentidos están puestos en garantizar el placer de nuestra pareja. Con la práctica del mindfulness lo que se pretende es aprender a vivir en el presente, tomar consciencia de la realidad mientras aprendemos a recuperar el equilibrio interno. Así, cuando estos principios se aplican en las relaciones sexuales, obtenemos una mayor carga erótica, un redescubrimiento tanto de nuestro cuerpo como de el de nuestra pareja, así como unos orgasmos más intensos y duraderos.

mindfulness y sexo

Muchas parejas llegan al mindfulness hastiados de su vida sexual, en la que consideran que se ha reducido a una simple masturbación entre ellos, otras tantas dispuestas a solucionar sus dificultades sexuales, o simplemente para volver a sentir la magia de aquellos encuentros que tenían al principio. Bien por un propósito o por otro, el mindfulness enseña a escuchar al cuerpo, a estar presente con los cinco sentidos y a abandonarse a las sensaciones eliminando mensajes negativos.

La sexualidad consciente nos indica cómo controlar áreas cerebrales vinculadas con el placer; dejando todo de lado, nos concentramos únicamente en el momento que se está viviendo y nos deleitamos en cada una de las sensaciones del cuerpo. Sin embargo, la atención es un músculo que hay que ejercitar. Para poner en práctica el mindfulness y el sexo, debemos comenzar realizando tres pasos fundamentales a modo de entrenamiento:

  1. Es importante iniciar la sesión realizando unos ejercicios de respiración básicos, estos ayudan a alejar cualquier tipo de pensamiento y a centrarnos en las sensaciones que va percibiendo el cuerpo.
  2. El siguiente paso debe centrarse en fortalecer la musculatura pubococcígea mediante ejercicios de contracción y relajación. Estos ayudan a controlar la fricción durante el coito lo que se traduce en orgasmos más intensos.
  3. Después de llevar a cabo una rutina de estos ejercicios, se pueden comenzar a notar como se generan sensaciones positivas. Esta práctica debe llevarse a cabo con paciencia y de forma constante, y es recomendable iniciarse en ella junto a algún especialista que nos sepa guiar.

Asimismo, tanto si practicas mindfulness de manera habitual como si no, hay algunas ideas que son fáciles de trasladar a los momentos más íntimos, como por ejemplo, besar de manera consciente, concentrando toda nuestra energía en ese beso, como si no hubiera nada más importante en ese momento que ese beso, ¿recuerdas como fue el primero que os distéis?, pues así. Centra toda tu atención en cada caricia, cada gesto y cada sensación; escucha y mira a tu pareja, convierte ese encuentro no sólo en algo físico, sino fundamentalmente en una unión espiritual. Respira profundamente, tanto durante la estimulación como en las distintas fases de la respuesta sexual, la respiración juega un papel crucial, esta funciona como un termómetro de la excitación de ambos, lo que ayuda que la compenetración sea mucho mejor. Acuérdate de que tenemos cinco sentidos, y todos ellos nos pueden suministrar distintos deleites sexuales, aunque a veces puede no resultar muy fácil, procura ponerlos todos en marcha.

La combinación de mindfulness y sexo resulta el tándem perfecto para conseguir tener relaciones sexuales completamente satisfactorias. Disfrutar y abandonarse únicamente a esos momentos es la clave para que vuestra vida sexual no decaiga en ningún momento.

1 comentario
  • Diana Patricia gallardo laguna 19 enero, 2018 at 21:45

    Me gustaría quedar embarazada pero me dicen que tengo una mioma grande y no puedo tener bbs y estado intentando de poder embarazarme y no puedo que puedo hacer necesito ayuda x favor

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