Sexo tántrico: claves y beneficios

Sexo tántrico: claves y beneficios

1080 720 María Blanco Brotons

El sexo tántrico hace suya la máxima de que lo importante no es el destino, sino el viaje. En esta manera de practicar sexo de lo que se trata es de valorar cada beso, cada caricia, expresar interés, adoración y deseo por la persona con la que estás practicándolo. Si estáis interesados por conocer un poco más sobre esta práctica de origen oriental te damos todas la claves para que podáis comenzar a ponerla en práctica.

Lo primero que debéis saber es que el sexo tántrico como tal, no existe; lo que existe es el tantra, una doctrina milenaria, holística y oriental que busca la plenitud espiritual, ayudando a las personas a ser conscientes de lo que les rodea y de lo que ocurre en su propia energía interna. El tantra abarca muchos aspectos de la vida, como la sexualidad, ante la que adopta una mentalidad no enjuiciadora enfocada en que la persona conecte con su ser y con el de su pareja. El tantra nos ayuda a desarrollar los sentidos y la manera de amar a los demás, por ello, al aplicarlo a la sexualidad las sensaciones y la experiencia se intensifican ya que la mente y el cuerpo se fusionan al servicio del placer propio y de nuestra pareja.

Así, cuando se practica sexo siguiendo la filosofía del tantra, la atención no se pone en los genitales, sino en todas las partes del cuerpo. En el sexo tántrico no hay superioridad de un sexo sobre el otro y no se distingue ni entre lo bello y lo feo o el bien y el mal; toda la energía sexual está enfocada en alcanzar el éxtasis y la meta no es la eyaculación ni el orgasmo, sino potenciar los sentidos mediante besos, caricias, miradas… dejar que fluya la energía sexual y dejar atrás tabúes y prisas.

sexo tántrico

Si habéis decidido empezar a practicar sexo tántrico, lo primero que tenéis que hacer es proveeros del ambiente adecuado; pon música, regula la temperatura y la luz de la habitación, asegúrate de que haya un aroma agradable, y sobre todo, deja fuera teléfonos, tablets, bolsos y todo aquello que pueda distraer la atención.

Una vez nos hayamos provisto del ambiente idóneo debemos concentrarnos en el presente, es decir, poner toda nuestra atención en el aquí y el ahora. Para el tantra, el único tiempo que existe es el presente. Es importante dejar de lado los pensamientos pasados y las expectativas futuras, ya que, para abrir la puerta del flujo de sensaciones y de energía entre ambos, es necesario centrar la atención en el aquí y el ahora. Para poder hacer esto es necesario colocarse frente a la pareja, desnudos, el uno delante del otro. La respiración tántrica se emplea para aquietar el propio y controlar la inspiración y la expiración, de forma que la atención se centre en la entrada y salida de aire por la nariz. Hay que tener los ojos cerrados y hacerlo durante cinco minutos. Cuando uno ha controlado su respiración, es el momento de conectar con la respiración del otro y fusionar ambas respiraciones. Sólo entonces nuestra pareja comenzará a ser alguien con quien conectamos y disfrutamos como una sola entidad.

La confianza es otra de las claves para el sexo tántrico; dejarse llevar con los ojos cerrados es muy importante para olvidar y confiar. Asimismo debemos dejar de procurar tener siempre el control de lo que estamos haciendo, déjate hacer, puede que si nos dejamos llevar nos guste lo que la otra persona nos hace. Aceptarnos como somos y buscar las cosas buenas que todos tenemos, adorar el cuerpo de la otra persona y olvidarse del tiempo, son claves en la filosofía del tantra, y por lo tanto a la hora de practicar sexo tántrico. Si nos aceptamos como somos y no tenemos prisa por dejar de disfrutar el sexo será, inevitablemente, mucho mejor.

Además de poder disfrutar de relaciones sexuales más intensas y conectadas, el sexo tántrico también ofrece otros beneficios que se extienden más allá del sexo. Esta práctica nos ayuda a aprender a vivir el momento presente; a aceptarnos tal y como somos a nosotros mismos y a los demás; a hacernos más observadores y cuidadosos; a ser más expresivos, a saber decir lo que sentimos y pensamos, ya que, uno de sus principios básicos es entender que la relación sexual es un acto de comunicación íntimo en el que se puede hablar de muchas maneras.

Sin embargo lo más llamativo del sexo tántrico es que el hombre contiene la eyaculación, o realiza la llamada “eyaculación interior”. Para lograr conseguir esto previamente debe fortalecer la musculatura pubococcígea -sí sí, a los hombres también les vienen bien los ejercicios de Kegel-, debe practicar y conocer cuál es su punto de no retorno mediante la masturbación y tener un fuerte control a través de la respiración. Así se consigue tener un orgasmo controlado impidiendo la eyaculación, lo que le permite alargar las relaciones sexuales. No os frustréis si a la primera no sale, ya que, como en casi todo, se suele necesitar de práctica para llegar a hacerlo bien. Es preferible eyacular si ya no se puede aguantar más, que obcecarse en esta idea. El sexo tántrico es una manera diferente de sentir y de experimentar algo tan universal como la sexualidad y cuyo principal objetivo es suministrar placer mutuo.

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Fuentes:
https://psicologiaymente.com/sexologia/ejercicios-sexo-tantrico

https://www.efesalud.com/una-experiencia-con-el-sexo-tantrico/

https://www.diarioinformacion.com/vida-y-estilo/salud/2017/04/12/iniciarse-sexo-tantrico/1882839.html