Sexualidad exótica: cómo hacer de la ovulación el momento más hot del mes

Sexualidad exótica: cómo hacer de la ovulación el momento más hot del mes

1080 768 María Blanco Brotons

Salir de la rutina sexual es el objetivo de muchas parejas, sobre todo de aquellas que andan en la búsqueda de un bebé y no llevan muy bien la necesidad de poner fecha a sus encuentros amorosos. Si sois de los que odias la rutina y de los que les gusta descubrir y probar cosas nuevas estas técnicas sexuales exóticas llevan miles de años haciendo las delicias de los amantes más exigentes.

Sexualidad Exótica

Shibari
Los japoneses, meticulosos y estetas, llevan siglos practicando el arte del “
shibari” o “kimbaku”; una técnica erótica que combina la habilidad de construir nudos con el erotismo. Muy parecido al bondage, el shibari se diferencia de este en que las cuerdas tienen que ser de fibras naturales -normalmente cáñamo o yute- y en la importancia del aspecto estético y energético, basado en la teoría de los meridianos energéticos del cuerpo humano según la medicina oriental tradicional. Originariamente el shibari era utilizado por los samuráis como una forma de tortura y detención de enemigos, sin embargo, a finales del siglo XIX el uso de esta técnica había ya desembocado como vía de placer erótico y práctica de refinada sensualidad. De técnica elaborada y compleja, la práctica del shibari debe hacerse con cuidado e incluso de mano de un maestro de kimbaku. Una vez aprendida, la intimidad de la pareja y los límites que cada uno se quiera ponerse, harán el resto.

Balanceo tibetano
Y de Oriente también es originaria esta postura erótica y exótica -hay grabados antiguos del Tíbet donde se pueden encontrar a parejas realizando esta sagrada técnica- destinada a tomarnos el juego coital de manera pausada y lenta, permitiendo a los amantes disfrutar intensamente del placer. En el balanceo tibetano el hombre se sienta en postura de loto y la mujer encima, enroscando las piernas en su cintura, para que el pene quede bien introducido en la vagina. En esta situación lo interesante es compartir la respiración con las bocas juntas; cuando él exhala, ella inhala, y viceversa. Así, al inhalar la mujer mece su pelvis hacia delante contrayendo los músculos vaginales, y al exhalar, se mece hacia atrás mientras se relajan los músculos vaginales. Además de un efecto hipnótico, este tipo de balanceo produce un orgasmo que os costará olvidar.

Pompoir, Kabazza o el beso de Singapur
Esta técnica sexual se cree que nació en la India hace más de tres mil años, aunque se perfeccionó en Tailandia y llegó al norte de África, bautizándose como kabazza entre los árabes. Derivado del Tantra, el ponpoir combina diferentes tipos de movimientos vaginales destinados a producir un orgasmo “uterino”. Así, la mujer utiliza su vagina para estimular el pene del hombre -quien apenas tiene nada que hacer- como si lo estuviese succionando, utilizando el músculo pubocoxígeo para estimular la erección masculina, algo que se traduce en orgasmos más intensos para ambos. Este arte pone en práctica los ejercicios de Kegel con fines estrictamente sexuales; las mayores expertas son capaces de contraer, distender, acariciar, aferrar, torcer e incluso expulsar y “ordeñar” el pene de su pareja, simplemente utilizando sus músculos vaginales, llevándolo así a una situación de éxtasis. Asimismo, practicar pompoir puede ayudar a incrementar la duración de las relaciones sexuales y potenciar los orgasmos femeninos. Además, la práctica de este tipo de arte sexual es perfecto para mantener los músculos del suelo pélvico a tono, algo que agradeceremos también en el momento del parto.

Kama sutra
Si todavía no le habéis echado un ojo al libro del amor más explícito e imaginativo del mundo, ya estáis tardando. Escrito por Vatsyayana en algún momento entre el año 240 y el 550 d.C., el Kama sutra aborda la sexualidad ofreciendo un amplio catálogo de posiciones y combinaciones para practicar el coito. En el libro se define el amor como una “unión divina” e invita a los lectores a jugar y descubrir cuáles son los puntos más sensibles de su pareja, con la finalidad de sentir el mayor placer posible. Picante y sugerente, el Kama sutra ha ayudado a muchas parejas a disfrutar plenamente de su sexualidad, les ha descubierto posturas que nunca habrían imaginado que les han llevado a disfrutar del sexo a un nivel más profundo, sacándoles de la rutina y permitiéndoles experimentar distintos tipos de orgasmo y formas de sentir. Haceos con un ejemplar y comenzad a ponerlo en práctica, ¡no os arrepentiréis!